Caracas y Bogotá - El presidente colombiano, Alvaro Uribe, propuso hoy a su colega venezolano Hugo Chávez reunirse para solucionar la crisis que los enfrenta, mientras las autoridades de Caracas endurecieron su posición restringiendo el comercio en la frontera.
Radio Caracol de Colombia dijo hoy que Uribe está dispuesto a discutir cara a cara y públicamente con Chávez sobre la crisis en las relaciones binacionales, originada por la captura de un guerrillero.
Se trata de Rodrigo Granda, dirigente de las FARC que según Venezuela fue secuestrado en Caracas el 13 de diciembre, en violación de su soberanía, y según Colombia detenido legalmente en Cúcuta, en su territorio.
La emisora habló de la posibilidad de que el diálogo se realice en una cumbre en la que también se evalúen otros temas comunes, como la cooperación, la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo, así como el fortalecimiento del comercio binacional.
Pero en tanto, el gobierno venezolano interrumpió hoy el ingreso o salida de vehículos con mercancía en la frontera con Colombia, por instrucciones de Chávez, dijo a medios locales el general Castor Pérez Leal, jefe del comando regional de la Guardia Nacional en el estado Zulia, occidente del país.
"Nosotros en el Zulia estamos restringiendo la entrada de productos o de algún tipo de actividad comercial que se tiene con Colombia", explicó el militar, que aclaró que el paso de personas en la frontera permanece abierto.
La balanza comercial entre ambos países asciende a 2.500 millones de dólares.
El canciller venezolano, Alí Rodríguez, declaró el viernes a periodistas que su gobierno también evaluará próximamente el tránsito de ciudadanos colombianos a Venezuela, mientras se mantengan paralizadas las negociaciones entre ambos países.
Las relaciones entre Colombia y Venezuela entraron en crisis tras la decisión de Chávez de "paralizar todo acuerdo y todo negocio" con ese país y llamar a consultas a su embajador en Bogotá, Carlos Santiago.
Chávez también exigió al gobierno de Uribe disculpas públicas por el "secuestro" de Granda, dirigente de las FARC, y el "soborno" de militares venezolanos para que lo entregaran. Lejos de ello, Colombia respondió asegurando en un comunicado que no violó la soberanía de Venezuela, al insistir en que Granda fue detenido legalmente" en la ciudad fronteriza de Cúcuta.
Indirectamente, deslizó críticas a Venezuela, al decir que la ONU tiene dispuesto que todos los países miembro deben colaborar en la lucha contra los "terroristas" , como llama el gobierno de Uribe a los miembros de las FARC, tras lo cual sostuvo que Granda participó en Caracas de reuniones políticas.
La actitud del gobierno de Uribe "sorprendió" al mandatario venezolano, quien dijo que "prácticamente justifica el secuestro de un ciudadano colombiano".
"Ojalá el presidente de Colombia reflexione y no termine apoyando el delito que cometieron aquí" , enfatizó. En ese contexto, afirmó que "es de lo último que un gobierno" salga a apoyar el delito, asumiendo una conducta muy parecida a la del gobierno de Estados Unidos, que bombardea, invade, arremete contra naciones sin respetar su soberanía".
Según el analista político venezolano Alberto Garrido, el escenario de la región cambiará irreversiblemente a partir del ultimátum de Chávez a Uribe.
"De ahora en adelante serán distintas las relaciones entre Colombia y Venezuela. Será distinta la actitud de la guerrilla y la Casa Blanca, sea cual sea la actitud de Colombia en este caso" , estimó Garrido, citado por el diario local El Universal. A juicio del analista, la decisión de Chávez de suspender los negocios bilaterales "sincera" la situación entre ambas partes y "avisa que comenzamos a vivir tiempos más peligrosos".
El dirigente opositor Pompeyo Márquez, también consideró que el supuesto secuestro de Granda en Caracas "profundizará" las diferencias entre ambos países y producirá "efectos negativos en los lazos revolucionarios e ideológicos que los unen".
Márquez aseguró que la captura del guerrillero pone en evidencia nuevamente los vínculos de Chávez con los grupos rebeldes del continente, acusación que negó en varias oportunidades el mandatario venezolano.
Chávez consideró la captura de Granda, como dice él en Caracas, una extensión del Plan Colombia, que Estados Unidos aplica en ese país, y comparó el secuestro con el Plan Cóndor, la coordinación represiva entre las dictaduras del cono sur en los 70 y 80.
ANSA