BUENOS AIRES | AFP
El gobierno de la ciudad de Buenos Aires admitió ayer que un operativo para controlar el cumplimiento de las normas de seguridad tras el incendio en una discoteca que dejó 189 muertos demostró que "la mayoría" de los locales de diversión nocturna inspeccionados está en infracción.
"La mayoría de los lugares inspeccionados ‘presenta problemas’ de seguridad, reconoció el nuevo secretario de Justicia y Seguridad de la comuna, Juan José Alvarez.
El gobierno porteño ordenó el cierre preventivo de los locales nocturnos durante 15 días luego de la tragedia del 30 de diciembre en la discoteca República de Cromagnon en la que murieron 189 personas, entre ellas menores de edad.
Según testigos, el fuego comenzó cuando el disparo de una bengala encendió material inflamable en el techo, al momento en que unas 2.000 personas asistían a un recital de rock, una cantidad que dobla la que podía albergar el local.
Unas 147 personas permanecen internadas, 70 de ellas en en condición grave en salas de cuidados intensivos, señaló el servicio de emergencias sanitarias de Buenos Aires (SAME).
"Vamos a devolverle a los porteños la confianza necesaria para que no volvamos a jugarnos una ruleta rusa con los jóvenes", subrayó Alvarez al advertir que las inspecciones, que se extienden a hoteles, estaciones de servicio y otros locales comerciales "esta vez van en serio, a fondo y no van a terminar".
HABILITACION. Alvarez precisó que "algunos lugares estaban habilitados" pese a no cumplir con las normas de seguridad que requiere la comuna. "Ahora hay que ver de quién es la responsabilidad" de que se les haya extendido el permiso para funcionar, dijo.
Unos 60 inspectores y bomberos participan desde el lunes del operativo que pretende revisar unos 18 locales nocturnos por día y elaborar registros fotográficos de las condiciones en las que se encuentra cada uno antes de revalidar su habilitación, tarea que se espera concluir antes del fin de semana, cuando vence el plazo de 15 días impuesto por la comuna.
Pero los controles se extendieron a otros locales, como salas de cines, estaciones de servicio, centros comerciales, geriátricos y hoteles.
Así tres salas de cines y dos patios de juegos de un centro comercial del barrio porteño de Liniers, uno de ellos de la cadena de comidas rápidas McDonald’s, fueron clausurados este martes al comprobarse "numerosas irregularidades" en sus respectivos sistemas de emergencia, especialmente en lo referido a la prevención de incendios.