Una española reveló que ayudó a morir a Ramón Sampedro, el tetrapléjico cuyo combate por una muerte digna fue llevado a la pantalla grande por el cineasta Alejandro Amenábar en su película Mar adentro, que triunfó en los premios Goya y del Cine Europeo, que compite por los Globos de Oro 2005 y acaba de obtener el galardón a la mejor película extranjera otorgado por la Asociación de Críticos de los Estados Unidos. La película, que renovó en España la discusión sobre la eutanasia, que ya generara el propio caso real contado en ella, le ha valido igualmente a su protagonista Javier Bardem varios premios internacionales y ganó en Venecia un León de Plata.
"El me iba dirigiendo, fui sus manos", declaró Ramona Maneiro, de 44 años, en un programa de televisión emitido en España el pasado lunes, según lo informa un cable de AFP. Maneiro explicó cómo administró cianuro a Sampedro, quien quedó tetrapléjico a los 25 años al golpearse con el fondo marino tras lanzarse entre unas rocas. Tras 28 años de inmovilidad casi total, el hombre pidió a la justicia que se respetara su deseo de morir, pero frente al rechazo de los jueces logró convencer a sus allegados para que le suministraran el veneno. Ramona Maneiro, amiga de Sampedro y que lo acompañó durante los últimos meses de su vida, fue detenida por la policía, pero la investigación quedó inconclusa. Ahora que no corre ningún peligro desde el punto de vista judicial (el delito ya prescribió) la mujer se decidió a romper su silencio.
"Por amor he hecho dos cosas en mi vida: tener a mi hijo y estar con Ramón", sostuvo ante cámaras Ramona Maneiro. También agregó que el cianuro no le dio a Sampedro la "muerte ideal" a la que aspiraba. La agonía, que fue filmada en video a petición de la propia víctima, fue más larga de lo previsto. Maneiro se encontraba en la habitación adyacente y hablaba con su amigo a través de la pared.