El ministro del Interior, Alejo Fernández Chávez, afirmó que en los próximos días "tiene que haber novedades" sobre la situación de ocho chinos que arribaron a Uruguay a mediados de diciembre del año pasado para trabajar en un barco.
Uno de ellos, Zhen Jian Wen, de 33 años, denunció a la Justicia Penal haber trabajado bajo un régimen de semiesclavitud en una chacra de Canelones.
El jerarca gubernamental dijo a El País que el caso es seguido por efectivos de Información e Inteligencia y de Interpol, quienes procuran información sobre la existencia de un posible tráficos de chinos hacia Uruguay.
El caso salió a luz luego que Wen, afirmó el viernes ante la Justicia de Las Piedras, Canelones, haberse escapado de un sitio donde lo tenían retenido. (El País, domingo 9 de enero del 2004).
El ciudadano chino deambuló por montes de Portezuelo, Las Brujas y El Colorado hasta que fue atendido por una granjera ubicada a poca distancia de la intersección de las rutas 36 y 48. El hijo de la granjera hablaba inglés y pudo entender el drama que vivía Wen.
Fernández Chávez explicó que, tras la denuncia policial, Wen fue llevado en un auto a recorrer la zona de Los Cerrillos para buscar la chacra donde estuvo trabajando como esclavo y no pudo ubicarlo. Agregó que Wen tampoco pudo situar la pensión donde estuvo alojado dos días después que arribó al Aeropuerto de Carrasco.
Inteligencia tiene a su estudio lo que sucedió con esos ciudadanos chinos desde su salida del Aeropuerto de Carrasco.
"Y por qué este señor (Zhen) se encontraba en una chacra en Cerrillos, en un lugar absolutamente alejado del puerto", añadió.