La escasez de sangre en los bancos de todo el país ha provocado la postergación de cirugías no urgentes en centros de salud públicos y privados. Sin embargo el director del Servicio Nacional de Sangre (SNS), Andrew Miller, resaltó que a pesar de las dificultades de stock que existen todavía no se ha llegado a niveles críticos.
"Existe sangre suficiente para tres días de transfusiones", dijo el jerarca, quien remarcó que la situación actual suele caracterizar a la temporada veraniega. Ese plazo es considerado internacionalmente razonable, pero si se da una reducción por debajo de ese número de días, la situación sí comenzaría a ser preocupante. Miller recordó que en algunas zonas de Estados Unidos se han producido crisis de donantes con motivo de las malas condiciones climáticas y se ha llegado incluso a tener un stock suficiente para un solo día de transfusiones.
A la falta de donantes que caracteriza el verano se agrega otro elemento preocupante: la cantidad de accidentes de tránsito. En las primeras 48 horas de 2005 se producieron 34 siniestros. Los accidentados suelen ser el tipo de pacientes que más requiere transfusiones, por lo tanto el consumo de sangre aumenta. El director del SNS admitió que se están reprogramando las cirugías coordinadas, pero enfatizó que no se posterga ningún procedimiento de emergencia.
SEMANA DIFICIL. Miller admitió además que esta semana será particularmente complicada para la disponibilidad de sangre debido a que el feriado de Reyes será un jueves, configurando la situación ideal para un fin de semana largo. "Hasta el lunes de la próxima semana habrá una baja cantidad de donantes", admitió Miller, quien consideró muy importante que en estos días se acerquen a los servicios las personas que estén en condiciones de aportar sangre.
Por otra parte, a propósito de algunas quejas por operaciones postergadas, el jefe de Hemoterapia del Hospital de Clínicas, Antonio Arago, aseguró en radio Sarandí que ese centro afronta la misma situación difícil que el resto de las instituciones. Sin embargo, opinó que a diferencia de lo que ocurre en las mutualistas, en los hospitales públicos se es más flexible con la solicitud de tres donantes por paciente internado, con lo cual la recolección de unidades suele ser más engorrosa.
En Uruguay se derogaron las normas que imponían multas a los pacientes que no cumplieran con este requisito y rige un sistema de donación voluntaria, aunque de todas formas se está en una "fase de transición". A pesar de la dificultad estacional, en 2004 el SNS ha logrado incrementar en un 7% la donación voluntaria en relación al año anterior. Una campaña en la vía pública ayudó mucho, pero el banco enfrenta problemas para poder realizar campañas permanentes.