El líder del Herrerismo, el ex presidente Luis Alberto Lacalle, pronosticó para el 23 de enero una discusión interna sobre el resultado electoral de su sector, y al referirse a la respuesta que expresó Luis A. Heber respecto a su insatisfacción que dijo tener por el mismo, Lacalle dijo en tono irónico que "yo no voy a discutir con mi querido sobrino, amigo y correligionario en público, se imaginará que lo dejaremos para el 23".
Además, sobre la posibilidad de presentarse como candidato a la Presidencia en el año 2009, respondió con un sugestivo "ni".
Al ser entrevistado en el programa En Perspectiva de radio El Espectador, Lacalle explicó que "las cifras así lo indican, pero ya están pasadas y repasadas la interna y la elección del 31 de octubre, así que lo que cabe es analizar un poquitito departamento por departamento porque lo que nos preocupa fundamentalmente es que tenemos muy pocas bancas de diputados".
El ex mandatario sostuvo que si él hubiera estado en la plancha de candidatos al Senador se hubiera votado mejor.
Dijo que el relacionamiento interno en el Herrerismo es el de "toda la vida, de buenos compañeros, amigos muchos de ellos de 30, 40 años —de 40 años ya casi no hay ninguno— de trabajo y buena amistad. A pesar de que a veces se intenta buscar otra cosa no hay nada más que en algunas oportunidades opiniones distintas respetuosamente enunciadas y todo el mundo trabajando junto".
Sostuvo que el hecho que no fuera candidato "nunca lo consideré una herida sino quizás un error de estrategia, pero es muy difícil demostrarlo porque no se puede hacer la elección de nuevo conmigo como candidato. Son meramente análisis de conjeturas".
Respecto a las afirmaciones del senador Luis Alberto Heber tomando distancia de sus declaraciones de insatisfacción sobre el resultado, Lacalle afirmó que no habrá de discutir "con mi querido sobrino, amigo y correligionario en público, se imaginará que lo dejaremos para el 23".
Consultado sobre la posibilidad de postularse nuevamente a la Presidencia en el 2009, Lacalle respondió "vamos a ver. Ni sí ni no, sería una frivolidad estar pensando en eso. No ha empezado un gobierno y estar pensando en elecciones. La electoralitis es lo que les hace mal a los partidos políticos uruguayos muchas veces".
Y remató: "Ni sí, ni no: ni".