Mujica dijo que su salud está "complicada" y que él no es "insustituible"

| Tabaré Vázquez dijo que "física y mentalmente lo ví muy bien" y que "está un poco incómodo por estar encerrado"

El senador y futuro ministro de Ganadería, José Mujica, reconoció que no es "insustituible" y que atraviesa "una dolencia complicada" cuyo origen "no está claro". Esta y otras alusiones a su estado de salud las hizo ayer, poco antes de ser sometido a una segunda diálisis como parte del tratamiento que los médicos del Casmu dan a su afección renal.

Teléfono celular en mano y con voz más pausada y menos firme que de costumbre, Mujica salió al aire en su audición "Hablando al sur" al mediodía de ayer por la emisora de frecuencia modulada M24, espacio donde, inevitablemente, se ocupó de hacer su propio diagnóstico: "estamos pasando una dolencia complicada cuyo origen no está muy claro. Los mecanismos de defensa están un poco descontrolados", lo que "nos ha afectado un poco la capacidad de nuestros riñones. Hay necesidad de lavarlos un poco", explicó el futuro ministro, en alusión a la diálisis a que está siendo sometido.

"La vida tiene sus juegos", sostuvo el senador, y agregó que a pesar de las "dificultades" que vive, dijo que siente "una compensación por el reconocimiento" que la gente le ha hecho llegar al sanatorio.

El propio presidente electo, Tabaré Vázquez, visitó a Mujica el lunes 3. Al salir de sus oficinas en el Hotel Presidente, Vázquez comentó que lo vio "muy bien". "Físicamente lo ví muy bien, mentalmente también. Está un poco incómodo de estar encerrado. Ustedes saben cómo es él, un hombre muy andariego, de conversar con la gente. Y ahora (el hecho de) estar en este impasse, lo tiene nervioso. Pero está muy bien".

Sobre el lapso de permanencia en el sanatorio 2 del Casmu, Mujica dijo que cree que "es cuestión de tiempo".

El dirigente del MPP admitió que ahora que hace unos días está alejado de los avatares políticos, se ha dado cuenta de que lo verdaderamente importante es estar bien y, a la vez, de que "no hay nadie que sea insustituible".

Tras la diálisis, Mujica reaccionó bien y fue realojado en su habitación, encontrándose "estable", según el cuerpo médico que le atiende en el Sanatorio 2 del Casmu.

A media tarde de ayer, el paciente fue llevado al centro de diálisis del Casmu 2 y sometido al tratamiento. Su compañera Lucía Topolansky ingresó a la sala con él.

Un sanatorio donde nada sale de lo normal

El traslado de Mujica para ser atendido por la unidad de Nefrología del Casmu, aunque fue por razones clínicas, impuso de hecho una situación de aislamiento del paciente respecto a dirigentes políticos y simpatizantes del Movimiento de Participación Popular (MPP) que solían visitarlo y, en opinión de los médicos, perturbaban su recuperación.

Aunque en realidad no está, es como si hubiera un cartel de "visitas restringidas" colgado al pie de su cama. Mujica ahora no puede hablar con nadie que no sea familiar suyo. En el sector A del subsuelo, donde se encuentra el block de Nefrología de la mutualista, el paciente se encuentra a resguardo de visitantes y los simpatizantes de su sector político que —dado el carácter público del senador y futuro ministro— habían establecido en los días posteriores a Navidad una especie de vigilia sobre la calle Colonia cuando Mujica estuvo internado en el sanatorio 1. Al fin de cuentas, Mujica es el actual líder del sector político más votado del Encuentro Progresista-Frente Amplio (EP-FA).

Por los corredores, donde suele caminar el senador para estirar las piernas para mitigar su largo período de internación, no se halla ninguna evidencia de que el paciente es una figura del próximo gobierno. Quizás, sea por el estricto cumplimiento de la orden médica de restringir las visitas y permanencia de gente en las proximidades de la habitación que comparte con otro enfermo.

En los otros pisos, el sector de internados y el ala de policlínicas lucen absolutamente normales. No hay nada fuera de lo común.

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