ANDAHUAYLAS
La policía recuperó pacíficamente ayer la comisaría de esta ciudad del sudeste peruano, que se encontraba tomada hace cuatro días por un grupo armado que exigía la renuncia del presidente Alejandro Toledo.
Entre vítores de la población, decenas de rebeldes salieron desarmados del local policial, vistiendo sus uniformes militares de camuflaje y haciendo con las manos signos de victoria.
Mientras tanto, el líder del grupo, el mayor retirado del ejército Antauro Humala, quien fue arrestado el lunes en la noche, fue llevado a Lima en un avión de la Fuerza Aérea. Humala, que vestía un pantalón deportivo y una camiseta gris, sonreía mientras caminaba esposado para ser conducido al local de Dirección Nacional contra el Terrorismo, donde se precisarán los cargos que le serán imputados.
Poco antes, el presidente Toledo comentó que seguía minuto a minuto la operación policial: "Estoy al mando desde Palacio de Gobierno hace 48 horas", declaró, afirmando que "no habrá contemplación" con los rebeldes.
CAPTURA. Humala, al mando de un centenar de hombres armados, asaltó el sábado la comisaría de Andahuaylas, 443 kilómetros al sudeste de Lima, tomó como rehenes a policías y pidió la renuncia de Toledo. En una posterior emboscada, los rebeldes "humalistas" dieron muerte a cuatro policías.
Humala había ofrecido entregar las armas el lunes, pero horas antes de la hora fijada varió su decisión, denunciando que las fuerzas de seguridad mataron a uno de sus seguidores e hirieron a otro, así como a dos civiles. En la madrugada del martes, el jefe del gabinete, Carlos Ferrero, informó que en las negociaciones Humala había pretendido postergar la entrega de armas, y sólo liberar a una parte de los rehenes. Ello no fue aceptado, por lo que inmediatamente se le comunicó que quedaba detenido, frente a lo cual no opuso resistencia, según Ferrero.
El "Movimiento Etnocacerista", fundado por Humala, propugna la fundación de una "nueva república" basada en la fusión de ideas nacionalistas, herencia del imperio incaico, y la admiración por el mariscal peruano Andrés Avelino Cáceres, líder de la resistencia peruana en las serranías durante la guerra con Chile (1879-1883). AP y
"EL COMERCIO" DE LIMA/GDA