La guardia del complejo carcelario de Santiago Vázquez (Comcar) se mantuvo ayer en estado de alerta, tras un enfrentamiento entre bandas rivales en el Módulo 4 que dejó como saldo a cuatro reclusos graves y dos con heridas leves.
Además, los presos del Módulo 2 cometieron actos de indisciplina contra funcionarios que los custodiaban, al suponer que una formación con efectivos de choque iban a reprimir en ese pabellón, explicó ayer a El País el director del Comcar, inspector Principal Eduardo Pereyra (54).
La rivalidad entre ambas bandas comenzó hace dos años. El 3 de abril del 2002, una de las gavillas ultimó al recluso Miguel Angel Ramos de 28 puñaladas. Ramos también se encontraba alojado en el Módulo 4.
Durante la reyerta, que ocurrió al mediodía de la jornada pasada y fue protagonizada por unos 15 reclusos de ambas bandas, seis presos resultaron gravemente heridos con "cortes" (cuchillos caseros), según dijo el jerarca carcelario.
Los reclusos en grave estado que fueron trasladados al Hospital Saint Bois son Néstor Soto, Alejandro Bentancor, Javier Carrion y Fernando Stella. Mientras que en la sala penitenciaria se recuperan los presos Mauricio Stella y Marcelo Escudero.
Según otras fuentes carcelarias, en los módulos 2 y 4 se encuentran internados los reclusos de mayor peligrosidad, ya que allí son destinados, en su mayoría, los delincuentes que cometieron homicidios y rapiñas.
MIRADAS. "¡Queremos visitas; habiliten las visitas!", gritaban a un grupo de periodistas los presos del Módulo 4.
En la entrada del módulo, habían unos 10 penados esposados. Eran los integrantes de la banda que había buscado revancha al asesinato de Miguel Angel Ramos.
Minutos antes, en la entrada del penal, el jerarca carcelario buscó calmar a unos 20 familiares de encarcelados en el Módulo 4 que procuraban información con respecto de los heridos y sobre lo que había ocurrido en ese pabellón.
Pereyra, quién asumió como director del Comcar el 8 de agosto del año pasado, dijo que "hay tirantez" dentro del módulo y explicó que la intención de las autoridades carcelarias era trasladar a esos presos para evitar nuevos incidentes.
Expresó que iba a ordenar reprimendas para los reclusos del Módulo 2 por cometer actos de indisciplina ante la guardia y agregó que las visitas del Módulo 4 serían suspendidas hasta hoy para que la Policía Técnica pudiera trabajar en el lugar de los hechos.
"No voy a permitir que los presos manden en el Comcar", advirtió.
Oscar Raveca, presidente del Patronato de Encarcelados y Liberados, dijo que "son fantasías" las presunciones de que los incidentes ocurren porque los reclusos quieren salir durante las fiestas.
"Esto se va a solucionar cuando se implante el nuevo sistema carcelario basado en el proyecto propuesto por el diputado (frenteamplista, Daniel) Díaz Maynard", dijo.
Esta iniciativa sostiene, entre otros puntos, que las cárceles deben transformarse en entes autónomos, con presupuesto y personal propio. Es decir, que la Policía deje de encargarse de la seguridad carcelaria.
Datos
La población carcelaria del Comcar es de 2.849 reclusos. El pe-nal fue pensado para alojar 900 presos.
En ese complejo carcelario se gastan $ 30 mil diarios en agua.
Cada día se realizan 6.200 raciones de comidas. Solo en sal, se necesitan 25 kilos diarios.
En celdas dispuestas para hospedar a dos reclusos, pueden haber hasta ocho durmiendo en cuchetas, colchones en el suelo o por turnos.
Por semana, la administración del penal debe contar con 2.200 kilos de fideos, 800 kilos de zanahorias y una cantidad similar de cebollas y papas.