Bagdad - La resistencia iraquí lanzó hoy tres ataques en Bagdad y en dos ciudades septentrionales, uno de ellos suicida, en los que murieron al menos 13 personas entre policías y guardias nacionales, a menos de un mes de las elecciones cuya realización fue puesta en duda por autoridades locales.
El Ejército de Ansar Al Sunna, integrista islámico, reivindicó el ataque con coche bomba lanzado contra la sede del partido del premier interino iraquí, Iyad Allawi, en el que murieron tres personas.
"Uno de los leones del Islam lanzó una heroica operación de martirio contra una gran congregación de agentes de policía que protegía la sede del partito del apóstata Iyad Allawi" , dice un comunicado difundido en Internet.
La explosión de un coche bomba en los alrededores de una base de Estados Unidos en Balad, 70 kilómetros al norte de Bagdad, provocó, por su parte, la muerte de cuatro guardias nacionales y heridas a otros 14, informaron voceros militares. El domingo, un ataque similar mató en la misma ciudad a 25 integrantes de la Guardia Nacional.
En Tikrit, norte del país, seis miembros de la Guardia Nacional murieron y cuatro fueron heridos al explotar dos bombas dejadas en la calle, afirmaron fuentes de la seguridad local.
Un kamikaze fue quien hizo explotar un coche bomba cerca del edificio donde se encuentra el partido del premier interino, Iyad Allawi, episodio en el que murieron dos policías y el atacante, y sufrieron heridas al menos 20 personas.
El coche bomba, según testigos, intentó llegar hasta el edificio del partido de Allawi, que no estaba en el lugar, poco antes del inicio de una rueda de prensa convocada por líderes chiítas.
En medio de esta creciente espiral de violencia, el ministro de Defensa del gobierno provisorio instituido por Estados Unidos, Hazem Shaalan, admitió la posibilidad de postergar las elecciones, decisión que atribuyó a la exclusión de grupos sunnitas en los comicios.
El ministro iraquí, tras un encuentro con funcionarios de Defensa y Exteriores de Egipto, pidió la intervención de El Cairo para lograr que los grupos sunnitas participen de las elecciones.
Shaalan aseguró que es deplorable y doloroso que un porcentaje de los hermanos sunnitas persista en no participar de los comicios a realizarse el 30 de enero.
"Hemos pedido a Egipto mayor intervención entre los sunnitas para que participen de las elecciones, aunque sabemos que es muy difícil", sostuvo.
El funcionario de Bagdad admitió que "por eso ha sido tomada en consideración una postergación de las elecciones a fin de garantizar la participación de toda la población".
El ministro provisorio reconoció que la situación de "seguridad es difícil" , pese a las "disposiciones militares para reducir al mínimo la destrucción del terrorismo".
El gobierno interino, dijo, lanzará ataques preventivos contra bases de la resistencia, en especial en zonas de frontera.
Entretanto, un segundo coche bomba estalló en Bagdad, al oeste de la Zona Verde, sitio de embajadas y edificios gubernamentales, informaron fuentes militares y la policía iraquí, sin que se reportaran víctimas.
El Ejército Islámico en Irak, en un comunicado difundido hoy en un sitio de Internet, advirtió a Estados Unidos que llevará "la batalla" a territorio norteamericano. "El año 2005 será una desgracia para Estados Unidos" , afirmó el grupo en el comunicado, cuya autenticidad no fue verificada.
"Los próximos días de este nuevo año verán las más grandes sorpresas que los mujaidines jamás hayan preparado a vuestros hijos en el exterior y el interior de Estados Unidos" , subrayó el Ejército Islámico.
La rebelión iraquí cuenta con más de 200.000 personas entre combatientes y partidarios, según una estimación formulada hoy, a cuatro semanas de las elecciones, por el jefe de los servicios de seguridad iraquíes.
"Creo que la cantidad de rebeldes es superior a la de militares en Irak. Creo que la resistencia cuenta con más de 200.000 personas", dijo el general Mohamme Abdallah Chahwani.
El núcleo duro de los combatientes, agregó Chahwani, está formado por unas 40.000 personas, los demás son combatientes en forma parcial o bien simpatizantes que proporcionan informaciones, apoyo logístico o refugio a los rebeldes.
Las cifras son muy superiores a las difundidas hasta ahora por el ejército norteamericano, que en una estimación difundida en octubre hablaba de unos 20.000 rebeldes. Sobre la cifra indicada por el general Chahwani concuerdan también algunos expertos militares y analistas, que la consideran más atendible que las estimaciones norteamericanas.
También estuvo de acuerdo el analista Anthony Cordesman, especialista en Irak del Centro de Estudios Estratégicos de Washington, para quien las cifras del general Chahwani "reconocen el amplio apoyo del que goza la rebelión en las regiones sunnitas, en tanto las de los norteamericanos tienden a minimizar este hecho hasta negarlo".
ANSA