Con la puesta en marcha del Sistema de Control Electrónico de Faena de Bovinos, cumplida ayer por la mañana en las instalaciones del Frigorífico y Matadero Carrasco S.A. y que antes de agosto del año que viene también funcionará en otras 37 plantas frigoríficas del país, el Estado obtiene varias certezas, entre las que se destacan la seguridad económica impositiva en el rubro y la sumatoria de un elemento más en la trazabilidad del producto, con lo que ello implica en materia de seguridad alimentaria y valor agregado del producto. Asimismo las características de la información le brindarán a sus usuarios, los frigoríficos y los productores, elementos objetivos para hablar de pesos del ganado, rendimientos y costos del proceso industrial.
Las "cajas negras" —así llamadas por su similitud en materia de inviolabilidad de información con los equipos que llevan los aviones— son balanzas digitales, computadoras y otros dispositivos electrónicos que se aplican a lo largo de hasta siete etapas del proceso productivo dentro de planta, desde el ingreso del ganado hasta la salida de la carne, y que registrarán y transmitirán al Instituto Nacional de Carnes los datos relevados.
El costo del sistema, unos U$S 5 millones, los abonará el Estado, pero se entiende que la inversión se repaga en menos de un año, por lo que evitará en materia de evasión tributaria. Actualmente al productor se le descuenta U$S 1 por cabeza bovina faenada, que se le compensó oportunamente con un 0,35% de descuento en el Impuesto a la Enajenación de Bienes Agropecuarios (Imeba) del ganado.
CERTEZAS. "Como dijo mi amigo (Pedro) Bonino (presidente de INIA), esto es un cambio gigantesco. Con esto todos vamos a tener certezas: los clientes del exterior, más la trazabilidad, plenas garantías de lo que se hace en el país; los productores porque van a saber, vía Internet, lo que pesa y rinde su ganado, y a mejorar, por tanto, su eficiencia productiva. A la industria porque toda estará regida y controlada por las mismas reglas. Y el Estado porque va a recaudar más", dijo el presidente de la República luego de hacer un recorrido por los siete puestos ubicados en otros tantos lugares del frigorífico.
El Dr. Jorge Batlle, quien recordó que se trabajó durante cinco años para concretar el sistema, se mostró satisfecho "porque hemos instalado los mejores equipos y le vamos a dar las mejores certezas a nuestros mercados. En una palabra, la vaca les gana".
El primer mandatario cortó la clásica cinta de puesta en marcha del sistema acompañado por el ministro Martín Aguirrezabala, el presidente de INAC Roberto Vázquez Platero, el director de los Servicios Ganaderos Recaredo Ugarte y por los dueños de casa, José Costa y Miguel Misa.
"Esto es transparencia", dijo Batlle, porque las cajas negras "van a cuidar al productor en el precio real de su producto, pero también le va a exigir: cuando una res se paga más que otra, será por la calidad del producto y no por el consignatario. Como decía mi amigo Recaredo (por Ugarte), esto es un cambio cualitativo, en una industria que le ha permitido al país crecer tal como lo está haciendo. ¿Si habrá productores insatisfechos? Siempre los habrá. Pero ahora tenemos cajas negras y trazabilidad. Ahora estamos sindicalizando a la carne", dijo sonriendo.
Palabras similares manejó el ministro Aguirrezabala. "De esta forma Uruguay suma un eslabón más para constituirse en el mejor operador comercial de carne bovina del mundo", en el entendido de que es el único país que coloca en toda su industria una herramienta tecnológica de este tipo.
"Lo respeto"
Cuando al presidente Jorge Batlle se le consultó sobre algunos de los recientes dichos del ministro designado de Ganadería, José Mujica, por ejemplo sobre la sindicalización de los trabajadores del ámbito rural, dijo que no le iba a responder. "Yo al senador Mujica lo respeto mucho como para hablar sobre lo que está anunciando", dijo.
Inolvidable
Ni los más memoriosos recuerdan uno mejor: el 2004 será inolvidable para la cadena agroindustrial de la carne, por diferentes factores. Y muy especialmente por quebrar algunos récords.
Hasta el 18 de diciembre se faenaron, según INAC, 2.048.375 reses, lo que supone el registro más alto de la historia desde que se toman en cuenta.
También fue récord el número de animales faenados por la industria habilitada durante la semana comprendida entre el 12 y el 18 de diciembre: se procesaron 50.621 cabezas en las plantas habilitadas.
Además, por fuera de la cuota de 20 mil toneladas de carne desosada, Uruguay le terminará exportando este año a Estados Unidos otras 120 mil, cifra también inédita.
Opiniones encontradas
EXPECTATIVA
Si va a colmar las expectativas de los productores lo veremos con el tiempo. Es algo que se venía pidiendo hace unos cuantos años, para darle más cristalinidad al negocio. Todo dependerá de cómo se comporte el sistema; ya vemos que no tenemos información en tiempo real, sino que pasarán 24 horas hasta que se cierre la información del día. Si todo anda bien, será más difícil que haya algún inconveniente, como los hay ahora. Lo del dressing ahora quedará más claro: nosotros siempre sostuvimos que es un proceso industrial, que tiene que pagar la industria y no el productor. Con balanzas, ahora podremos controlarlo. (Presidente de la Federación Rural, Roberto Uriarte).
CONFIANZA
"Este sistema hará que no se hable más de ciertas cosas, afianzando la relación entre los productores, los industriales y los consignatarios, dando tranquilidad y seguridad, y haciendo que cada uno siga contribuyendo a mejorar la cadena agroindustrial de la carne dentro de su negocio. Lo que es bueno fundamentalmente para el país, porque a comienzos de los años 90 exportábamos 150 mil toneladas de carne por año y en este superaremos las 400 mil, con mejores perspectivas para el 2005. Las cajas negras son lo que son, y ni los productores ni los industriales tenemos participación, lo que viene bien, porque cuando menos cosas tengamos para discutir, mejor". (José Costa, director de Frigorífico y Matadero Carrasco S.A.).
ANHELO
"Estamos concretando un anhelo que las gremiales rurales tuvimos durante mucho tiempo. El sistema le dará cristalinidad al negocio, y le sirve a todos los actores. Los productores pueden llegar a tener la información desde sus propios establecimientos, la industria seria no va a sufrir competencia desleal, y el gobierno cobrará lo que tiene que recaudar por los impuestos que corresponda. En definitiva, veo que las cajas negras tienen todas virtudes, y no le veo defectos. También ayudará a que los propios productores podamos mejorar la presentación, la terminación e incluso los cortes más valiosos, que se verán a través del sistema. Es un paso importantísimo, que en el mundo es un ejemplo y espero, como decía Wimpi, que todo sea para bien". (Invernador Mario Ibarburu).