Bagdad - Automóviles cargados de explosivos estremecieron hoylas dos ciudades más sagradas de los chiítas de Irak, matando al menos a 58 personas e hiriendo a más de 95. Entre tanto, en el centro de Bagdad, hombres armados llevaron a cabo una osada emboscada matando a tres empleados iraquíes de la organización encargada de preparar las elecciones de enero.
Los atentados con vehículos cargados de explosivos estuvieron separados por una hora. Primero, un comando suicida hizo detonar el vehículo en que viajaba a la entrada de la central de autobuses de Karbala. Luego, un automóvil estalló en la plaza central de Nayaf donde se había reunido una multitud para observar una procesión fúnebre, a la que asistieron también el jefe de la policía local y el gobernador provincial.
La violencia forma parte de una campaña de los insurgentes destinada a afectar las elecciones del 30 de enero, las primeras desde el derrocamiento de Saddam Hussein, tras la invasión encabezada por Estados Unidos.
En tanto muchos temían que la votación en las zonas sunitas del norte y del centro de Irak sería afectada debido a la creciente violencia, los ataques del domingo señalan que inclusive los bastiones de la mayoría chiíta en el sur son vulnerables. Los chiítas han brindado un fuerte respaldo a las elecciones, que están seguros de ganar por amplio margen.
El estallido de un automóvil cargado con explosivos en Nayaf ocurrió cerca de la céntrica Plaza Maidan y de la mezquita del Imam Alí, reverenciada por los chiítas, en el momento en que una multitud se congregaba para observar el paso de la procesión fúnebre de un jeque local.
Yusef Munim, director del departamento de estadísticas del Hospital al-Hakim, dijo que 30 personas murieron y 65 resultaron heridas. Pero un reportero de la AP que entró a la morgue del hospital contó 45 muertos por el atentado.
En cuanto al atentado en Karbala, a unos 70 kilómetros al noroeste de Nayaf, destruyó 10 minibuses de pasajeros e incendió cinco automóviles cerca de la estación de autobuses.
Ali al-Ardawi, asistente del director del hospital de Karbala, dijo que 13 personas murieron en el ataque y 30 fueron heridas.
Por otra parte, insurgentes realizaron el domingo un nuevo ataque contra funcionarios electorales. A plena luz del día, unos 30 sujetos lanzaron granadas de mano y dispararon ametralladoras contra un automóvil donde viajaban cinco personas empleadas por la comisión electoral de Bagdad. Tres empleados, entre ellos un guardia de seguridad, fueron asesinados, y dos lograron escapar ilesos, dijo Adel al-Lami, miembro de la Comisión Electoral Independiente de Irak.
AP