Graciela Ubach, una jerarca en el centro de la tormenta

| Sólo el rector Rafael Guarga ha respaldado a Ubach; estudiantes y médicos del Clínicas piden su dimisión

ALVARO GIZ

La sorpresiva decisión judicial de procesar con prisión a dos médicos del Hospital de Clínicas por el sonado caso del fallecimiento del joven Maykol Cardozo generó esta semana una reacción corporativa de los profesionales de ese nosocomio en apoyo de sus colegas que resultaron inculpados, cuestionamientos a la Justicia, pero particularmente contra la directora de la institución, Graciela Ubach, quien quedó en el centro de la tormenta.

La Justicia imputó a los procesados el haber cometido errores inexcusables que tuvieron una directa relación con la muerte del joven de 15 años, ocurrida el 8 de noviembre del año 2003.

Los médicos que resultaron procesados por el juez Carlos García a pedido de la fiscal María del Huerto Martínez tuvieron a su cargo la atención de Cardozo en el Servicio de Emergencia del Clínicas.

El magistrado decidió procesarlos con prisión como consecuencia de la alarma pública que a su juicio generaron los hechos sucedidos.

Reunidos en una asamblea, los médicos del Clínicas cuestionaron el fallo judicial y el informe de la junta de médicos forenses, se declararon en conflicto y reclamaron la renuncia de Ubach, y del director del Servicio de Emergencia, Augusto Muller.

Los asambleístas responsabilizaron a los jerarcas de no haber dado el apoyo suficiente a los colegas que resultaron finalmente procesados. Lo mismo hicieron los estudiantes.

Tampoco tuvo buena receptividad la actuación de Ubach en el caso Maykol Cardozo en la asamblea que celebró el Sindicato Médico del Uruguay el viernes por la noche. Allí se volvió a demandar la renuncia de la jerarca.

En cambio, el rector de la Universidad, Rafael Guarga, respaldó la actuación de la directora Ubach y dijo que si presenta la renuncia, "no hay razón para aceptarla".

Guarga también defendió la calidad de los informes realizados por el Hospital de Clínicas y por la comisión sumariante de la Universidad de la República, en relación al caso del joven fallecido.

"Estos establecen con meridiana claridad que no hay una relación causal entre la muerte de Maykol Cardozo y las acciones que acontecieron en la Emergencia del Clínicas", sostuvo Guarga.

El jerarca resaltó la seriedad de los documentos y remarcó que fueron elaborados "por técnicos de primer nivel".

Pero a pesar de este respaldo, el nerviosismo parece haber ganado a la jerarca, quien el miércoles, junto a varios de sus colaboradores, destrató a un periodista y tomó del brazo a una fotógrafa de El País que concurrieron al Clínicas para conocer su punto de vista sobre los hechos de notoriedad que estaban sacudiendo las estructuras del servicio que dirige.

Semanas atrás, Ubach había logrado salir airosa de un intento de interpelación sobre este asunto al Ministerio de Educación y Cultura, que en realidad buscaba poner en el banquillo a la Universidad de la República, a la Facultad de Medicina y al Clínicas.

La instancia promovida por el diputado herrerista Gustavo Borsari fracasó luego de que la inmensa mayoría de los integrantes de la bancada del Encuentro Progresista—Frente Amplio no ingresaran a sala, pese a que muchos de ellos habían prometido a la madre del joven fallecido, que sí lo harían. En esa instancia, sólo ingresaron 14 nacionalistas, 14 colorados y dos frentistas.

Según declaraciones que Ubach realizó a la publicación comunista Carta Popular —recogidas por Búsqueda el jueves pasado—, la jerarca interpretó la ausencia de legisladores blancos y colorados en la interpelación "a que teníamos pruebas, documentos importantes, que ponían en jaque la situación del sistema sanitario uruguayo, pero a ellos no les interesaba poner sobre la mesa las políticas de salud".

Con declaraciones de este tenor, hasta ahora la directora del Clínicas había logrado eludir que se la ubicara como uno de los centros del problema y mostrar que todo se trataba de una jugarreta política incubada desde los partidos tradicionales en su contra.

Pero las resoluciones que adoptaron en los últimos días las asambleas de estudiantes y médicos de su propio hospital y del Sindicato Médico del Uruguay no dan razón a esa teoría. Es más, las decisiones que se puedan tomar en el Consejo de la Facultad de Medicina y en el propio Consejo Directivo Central de la Universidad pueden llevarla a un callejón sin salida y poner fin a su permanencia en el cargo.

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