BAGDAD | AFP
Al Hassan al Majid, apodado "Alí el Químico" por la prensa occidental, y el ex ministro de Defensa Sultán Hachem Ahmad, se convirtieron ayer en los primeros personeros del régimen de Saddam Hussein indagados por un juez iraquí.
Ambos fueron interrogados en presencia de sus abogados, dijo el jefe de los jueces instructores del Tribunal Especial Iraquí (TEI) Raed Jouhi. Fotografías divulgadas por el tribunal los mostraron esposados y, en el caso de Al Majid, con un bastón.
El juez Jouhi fue quien informó el 1º de julio a Saddam Hussein y a 11 de sus más destacados colaboradores de los cargos que pesan sobre ellos.
Alí Hassan al Majid fue detenido el 21 de agosto del 2003. Primo y asesor de Saddam Hussein, está acusado de dar la orden de gasear a los kurdos de Halabja en 1988, de participar en la invasión de Kuwait en 1990 y de la represión de la sublevación chiíta en 1991.
Hashem, quien se entregó en el mes de setiembre de 2003, está también acusado del uso de armas químicas en Halabja y de estar involucrado en la campaña de limpieza étnica de los kurdos en 1988.
El juez dijo que los procesos están aún en la etapa de instrucción y reiteradamente se negó a revelar cuánto tiempo tomarán. "La rapidez puede dañar a la justicia", dijo a los periodistas.
JUICIOS. El magistrado dijo que el TEI que juzgará a Saddam Hussein y a sus 11 colaboradores, está dedicado actualmente a preparar los sumarios contra los acusados.
"Estamos recogiendo las pruebas y escuchando los testimonios sobre los diferentes crímenes cometidos por los acusados entre 1968 y 2003", dijo Jouhi.
DERECHOS. "Los jueces de instrucción quieren garantizar los derechos de los acusados (...) que, salvo uno o dos, se reunieron con sus abogados", agregó.
El Tribunal Especial es independiente del gobierno y de toda otra parte. El gobierno "no ha intervenido ni intervendrá en su trabajo", aseguró, e insistió en que el estatuto del tribunal está garantizado por la Constitución provisoria iraquí.
"Cada juez tendrá el tiempo que necesite para constituirse y luego fijará, cuando lo considere necesario, la fecha del proceso", dijo. El 14 de diciembre, el premier iraquí, Iyah Alawi, prome- tió que los responsables del an- tiguo régimen serán juzgados en breve.
Acusado de envenar a 5.000 kurdos
BAGDAD. Hussein Kamil Hassan al-Majid, conocido como "Alí el Químico", es uno de los personajes más misteriosos del gobierno de su primo derrocado, Saddam Hussein, y sobre quien Estados Unidos cargó con las mayores acusaciones en su ofensiva propagandística contra las autoridades de Bagdad.
Nacido en Tikrit, la región norte de Irak de donde es oriundo Hussein, "Alí el Químico" tiene 63 años y su captura, anunciada y desmentida en varias ocasio-nes, fue considerada en su momento el mayor éxito de la "cacería" montada contra los ex funcionarios.
El seudónimo usado por la prensa occidental le fue impuesto al ser acusado por la muerte de 5.000 kurdos en 1988, en plena guerra contra Irán, con un ataque con gas nervioso.
Durante la invasión a Kuwait de 1990, fue durante unos me- ses "gobernador" de ese país ocupado.
También desempeñó el cargo de ministro de Defensa, desde donde comandó la dura represión contra los chiítas del sur de Irak, en 1991, tras el fin de la primera guerra del Golfo, liderada por George Bush padre del lado occidental.
Anteriormente, había sido jefe de las unidades de elite en la guerra contra Irán (1980-88) y, entre 1987 y 1990, jefe del programa de desarrollo del ministerio de Industria y de la Industrialización Militar.
El acusado ocupó un puesto destacado en la "lista negra" de los ex funcionarios iraquíes buscados por Washington por crímenes contra la humanidad.
"Alí el Químico" fue dado por muerto al menos dos veces durante la primera fase de la guerra contra Irak, iniciada en marzo de 2003.
Primero, cuando su "búnker" en Bagdad fue bombardeado y segundo tras un ataque a su pre-sunto escondite en Bassora, sur del país.
Finalmente, las tropas norteamericanas lograron capturarlo el 21 de agosto de 2003 en un episodio que la coalición angloestadounidense celebró como un triunfo.
Ansa