Amar implica entrega y el miedo siempre es un posible freno a esa entrega afectiva. Muchas veces los miedos ocultos o conocidos gobiernan nuestra vida en pareja e impiden que logremos una afectividad sana.
Existen varios tipos de temores capaces de dificultar o impedir el acercamiento afectivo, la intimidad profunda y la empatía con el otro a quien amamos.
Algunos ejemplos pueden ser: el miedo a ser rechazado, el miedo al engaño y al abandono, el miedo a mostrar debilidad, el miedo a ser usado, el miedo a cortar el cordón umbilical con los padres, y el miedo a los cambios.
El mejor antídoto contra el miedo en el amor es involucrarse afectivamente, el comprometerse a pesar del miedo, nuestro nivel de compromiso afectivo simboliza cuanto de nosotros mismos estamos dispuestos a entregar y arriesgar. El nivel de compromiso afectivo con el otro, va desde un involucramiento afectivo superficial en el cual todo lo que hacemos es esperar de brazos cruzados que las cosas se den mágicamente, pasando por niveles medios en los que hacemos algo pero poco, hasta llegar a los niveles más profundos de involucramiento afectivo donde sea, como sea, sin importar mucho los miedos, estamos totalmente dispuestos a dar nuestro 100% a la relación.
El nivel de compromiso afectivo con nuestra pareja (normalmente) cambia día a día y minuto a minuto. En un momento pensamos: "que hermoso sería envejecer juntos" y a los dos minutos pensamos: "no lo aguanto más, me voy a vivir con mi mamá ¡ya, en este instante!
Estas fluctuaciones en nuestro involucramiento afectivo pueden llegar a ser normales, pero es de suma importancia no dejarse llevar por los miedos irracionales que pueden llegar a surgir cuando el compromiso afectivo está en baja.
Al principio de una relación vivimos más bien el presente y no tenemos muchos miedos por lo menos fuertes. Pero más adelante comienzan a fermentar los miedos y las inseguridades ¿Me seguirá queriendo o ya se aburrió de mí? ¿Se enamorará de otra más linda que yo? ¿Esas miradas ausentes significarán que está extrañando a su novia anterior? ¿Ya no lo atraigo sexualmente como antes? ¿Estará pensando en dejarme?
El miedo irracional es uno de los peores enemigos del amor. Cuando surge el miedo en la pareja, y lo dejamos prosperar sin analizarlo objetivamente, lentamente va desplazando el amor y lo va sustituyendo por una serie de normas rígidas.
Este tipo de normas para "asegurar" el amor son justamente las que lo destruyen. Un encuentro de dos almas que se gesto en la libertad y el respeto mutuo, se puede llegar a transformar en una asfixiante relación de esclavitud y dependencia mutua.
Afortunadamente para el ser humano generalmente el amor resulta ser mucho más fuerte que los miedos irracionales y las parejas siguen proliferando.
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