Dos personalidades con cierto brillo estelar (Ben Stiller, Drew Barrymore) se encuentran en una situación disparatada y con un considerable potencial humorístico bajo la dirección del sarcástico Danny De Vito en la comedia Duplex, de inminente estreno montevideano. La película se centra en una pareja (obviamente Stiller y Barrymore) de jóvenes y exitosos profesionales neoyorkinos que buscan su casa soñada. Creen encontrarla en el duplex del título, un sueño construido para ellos en pleno Brooklyn, en medio de un tranquilo vecindario, donde hay incluso adecuados escondites para sus exclusivas, primeras ediciones. Había que suponer que las cosas no iban a ser tan fáciles, sin embargo.
MOLESTIAS. Todo paraíso tiene su serpiente, pero los protagonistas razonan que a la de este caso le queda poca vida. Suponen con error que su vecina de arriba es una anciana medio chiflada (Eileen Essel) que pronto pasará al otro mundo, pero se equivocan feo. La mujer es mandona y enérgica, le encanta ver televisión (siempre a todo volumen), y participa de un grupo musical de instrumentos de viento cuyos ensayos resultan igualmente sonoros. El personaje de Stiller, que ha publicado una exitosa primera novela y tiene un plazo perentorio para terminar la segunda, no logra concentrarse por culpa de las permanentes intromisiones de su vecina, que lo acosa con pedidos y demandas, lo hace hacer los mandados y luego cuenta cada frutilla o cada moneda que trae del supermercado, y cuando no está molestándolo se ocupa de sus no menos molestos ensayos. Para peor, en determinado momento su esposa Barrymore queda sin trabajo, y ambos se verán atrapados en una pesadilla. Ya no se trata de una mera pelea de vecinos: es la guerra. En ese momento comienzan las fantasías homicidas y los planes concretos para exterminar a esa enemiga de la sociedad que se oculta bajo la engañosa apariencia de una dulce ancianita.
Escrita por Larry Doyle, la comedia ha sido dirigida por Danny De Vito, un hombre que no carece de inteligencia, agudeza y acidez y que como actor, productor y director suele desplegar abundantes dosis de sarcasmo. El humor negro es claramente una de sus preferencias (recordar La guerra de los Roses, o algunas cosas que ha hecho como productor como El nombre del juego), y Duplex le proporciona sin duda algunas oportunidades en esa dirección. También en La guerra de los Roses había un matrimonio (Michael Douglas, Kathleen Turner) a quien las circunstancias empujaban hasta la necesidad del homicidio, aunque en aquel caso se trataba de que sus integrantes se mataran (o intentaran hacerlo) el uno al otro. Esta vez es la pareja la que debe asesinar a una tercera, aunque, ¿quién puede tener el coraje o la habilidad de matar a una abuelita?. No respondan.
ASESINATO. El nombre de De Vito y de sus dos intérpretes principales hacen por supuesto el interés previo del film, en el que hay si se quiere algunas reminiscencias de clásicos de la Ealing como Quinteto de la muerte (rehecha hace poco sin mucha gracia por los Coen). Aquí se trata, en todo caso, de un "dúo de la muerte", y de una anciana tan resistente al homicidio como el modelo original.
Stiller parece estar pasando por un buen momento en su carrera, con una preferencia por la comedia que ha exhibido ya, con mayor o menor fortuna, en films como La familia de mi novia y su inminente secuela, Los excéntricos Tenenbaum, Mi novia Polly o Starsky & Hutch. Por su parte, Drew Barrymore ha crecido desde que ella y E. T. se dieron el gran susto mutuo, ha peleado con bastante éxito con la maldición del alcoholismo que pesa sobre su familia y se ha convertido no solamente en una estrella exitosa sino también en su propia productora, actividad de la cual las dos entregas de Los ángeles de Charlie han sido dos ejemplos entre varios. Cabe suponer que ambos se divirtieron con esta comedia de ribetes siniestros, y es de desear que esa diversión se contagie al espectador.