El futuro ministro de Transporte, Víctor Rossi, dijo que la aspiración del gobierno electo es instrumentar los mecanismos para que el transporte aéreo pase a depender de su cartera, trasladando la competencia que tiene hoy el Ministerio de Defensa Nacional.
Asimismo, Rossi afirmó que la próxima administración seguirá utilizando la concesión de obra pública como herramienta de gobierno, y apuntó que una vez que asuma analizará toda la información, dado que entiende que aún no es tiempo de entrar "en un repaso sobre qué concesiones" se consideran convenientes y cuáles "se deben revisar".
En el último período, desde el Parlamento, el actual diputado Rossi fue crítico con varios de los procesos de concesión que impulsó el gobierno del presidente Jorge Batlle.
Rossi se reunió ayer por primera vez con el ministro de Transporte, Gabriel Pais, para dialogar sobre el funcionamiento y objetivos de la cartera, así como recoger información sobre las concesiones en camino y la cuestión ferroviaria.
"Lo que hicimos fue suministrar toda la información que nos pidió", declaró Pais. "El ministerio está con las cuentas saneadas", acotó.
Rossi, por su parte, confesó que quedó "muy conforme" por la forma "llana" en que abordaron "los problemas" del ministerio. ""Fue una reunión sin papeles, pero nos resultó de mucha utilidad", dijo.
El futuro ministro consignó que las prioridades de su gestión serán el mantenimento de la infraestructura vial y el desarrollo de las diferentes modalidades de transporte.
TRASLADO. Asimismo, aseguró que el nuevo gobierno agotará las vías para que el transporte áereo pase a depender de su cartera, dejando de lado la competencia del Ministerio de Defensa.
"Es nuestra aspiración poder lograr los mecanismos para que efectivamente el transporte aéreo, en lo civil, en lo comercial, se incorpore donde tiene que estar: en el MTOP", auguró.
En cuanto al transporte ferroviario, Rossi expresó que fue motivo de conversación con el ministro Pais y que coincidieron "en la importancia de reactivar las modalidades y fortalecer su infraestructura".
"Veremos si el camino que actualmente está en marcha, es el camino que vamos a continuar, pero eso es parte de las decisiones que iremos definiendo en consulta con el presidente electo", advirtió.
CONCESIONES. Basándose en el discurso de campaña de Tabaré Vázquez, Rossi confió que el sistema de concesiones "es una de las herramientas" que utilizará el próximo gobierno. "Hay algunas en funcionamiento, tenemos que ver si coincidimos con la continuación", dijo.
"No queremos entrar en un repaso sobre qué concesiones consideramos convenientes o qué concesiones se deben revisar. Lo primero es comprender cuál es la situación, recibir la información y después, poco a poco, vamos a ir anunciando las decisiones de cada una de las direcciones del ministerio".
En setiembre de 2002, Rossi cuestionó la megaconcesión que el MTOP, dirigido por el ex ministro Lucio Cáceres, promovió en la llamada ley de reactivación. Rossi, como toda la bancada del Encuentro Progresista —a excepción de Asamblea Uruguay—, votó en contra del capítulo de la ley sobre la megaconcesión. Concretamente, Rossi dijo en ese momento que el Parlamento había incurrido en "irresponsabilidad" porque aprobó una concesión "sin que haya analizado a fondo qué era lo que se estaba concediendo".
"Es estilo del Ejecutivo que transfiera a la Corporación Nacional para el Desarrollo, derechos y autorizaciones para que formen sociedades anónimas fuera de todo control oficial", expresó, en declaraciones a la prensa.
Rossi también criticó el proyecto de licitación del puerto de La Paloma —aún pendiente— e igual actitud esbozó sobre la concesión del Aeropuerto de Carrasco. En este último caso, mencionó incumplimientos de los adjudicatarios en la Argentina (grupo Eurnekian) y señaló que el proceso de precalificación no reunió las "garantías" necesarias.
Puente no es prioridad
Víctor Rossi objetó la construción del puente Colonia-Buenos Aires y anunció que no será prioridad para el próximo gobierno.
Rossi afirmó que tiene muchas observaciones sobre la obra, acordada en un tratado firmado por los presidentes Julio María Sanguinetti y Carlos Menem el 20 de setiembre de 1996. El documento fue ratificado por el Parlamento en Uruguay, pero no hasta ahora por Argentina.
El futuro ministro anunció además la disolución de la Comisión Asesora sobre el puente.
El proyecto ha sido duramente cuestionado por organizaciones no gubernamentales, que pre-vén un impacto social negativo en el departamento de Colonia, y consecuencias ambientales que dañarían la navegación por los ríos de la Plata, Uruguay y Paraná.
La obra, cuyo costo se calcula en cerca de 900 millones de dólares, uniría Colonia y Buenos Aires, y de concretarse, será un eslabón fundamental en el llamado eje vial del Mercosur, de San Pablo a Santiago de Chile.