NUEVA YORK
El secretario general de la ONU, Kofi Annan, se encuentra en una posición incómoda tras las revelaciones sobre las actividades de su hijo en el programa Petróleo por Alimento en momentos que aparecen en algunos medios de Estados Unidos llamados para que renuncie.
Annan tuvo que reconocer el lunes que estaba muy decepcionado y sorprendido ante las revelaciones de que su hijo, Kojo, habría recibido pagos durante varios años de su ex empleador, una sociedad que participó en el programa Petróleo por Alimentos de la ONU para Irak.
Este programa se encuentra en el centro del mayor escándalo de corrupción relacionado con ayuda humanitaria en la historia de la ONU, y es objeto de varias investigaciones, después que un diario de Bagdad publicó en enero pasado una lista de personas y empresas gubernamentales que supuestamente se beneficiaron con ese sistema.
El portavoz de Annan, Fred Eckhard, admitió el viernes pasado, después de un artículo del diario New York Sun, que Kojo Annan continuó recibiendo un sueldo mensual hasta fines de febrero de 2004 por la empresa suiza Cotecna, la cual había abandonado en 1998.
Annan volvió a la sede de la ONU el lunes después de una semana de ausencia, y debió responder a una batería de preguntas relacionadas con este escándalo que envuelve al que fuera el programa insignia de la organización para disminuir el impacto del embargo internacional contra Irak sobre la población de ese país.
"Naturalmente, estoy muy decepcionado y sorprendido", declaró Annan a la prensa, que lo interrogaba sobre su reacción ante esta noticia. "Es un empresario independiente. Es un hombre grande y yo no me involucro en sus actividades y el no se involucra en las mías, declaró el jefe de la ONU".
"Por supuesto, entiendo el problema de percepción que esto genera para la ONU, la percepción de un conflicto de intereses o de malversaciones. Puedo comprender eso", admitió.
Finalmente Annan reafirmó que él no participa en las atribuciones de contratos de la ONU y llamó a todo el mundo a ser paciente hasta que Volcker haya finalizado su trabajo.
En sendas columnas publicadas por los diarios The New York Times y The Wall Street Journal, el editorialista de derecha William Safire y un editor de un conocido sitio de internet atacaron a Annan, estimando que llegó la hora para que renuncie.
El Congreso de Estados Unidos y la ONU han ordenado investigaciones sobre el programa Petróleo por Alimentos, en vigor entre diciembre de 1996 y noviembre de 2003, que autorizaba a Irak a vender una cantidad limitada de crudo para comprar productos alimentarios y humanitarios. AFP