De favorito del régimen a "escritor maldito"

LA HABANA

El excarcelado poeta Raúl Rivero transitó desde la defensa a ultranza de la revolución cubana hasta su férrea oposición al gobierno de Fidel Castro, enarbolando su pluma como incisiva arma, que le valió elogios, críticas y cárcel.

Nacido el 23 de noviembre de 1945 en la provincia de Ciego de Avila, Rivero abrazó su pasión por el periodismo y la literatura desde edad muy temprana y con apenas 23 años ganó el premio David de la oficialista Unión de Escritores y Artistas de Cuba.

Irónico e incisivo en sus reportajes periodísticos, pero romántico y espiritual en sus poemas de amor, Rivero es considerado como uno de los mejores exponentes de la literatura cubana contemporánea.

Sus artículos, publicados en las revistas "El caimán barbudo" y "Cuba", fueron objeto de estudio académico en universidades, en tanto sus libros se agotaban en las librerías.

Los años de crisis económica y social en Cuba, surgidos tras el derrumbe del socialismo europeo a fines de 1980, impactaron en Rivero, quien comenzó a distanciarse del proceso revolucionario.

En 1991 se produce la ruptura total del poeta con el socialismo cubano y suscribe la llamada "Carta de los Diez", en la cual junto a otros nueve intelectuales reclamó públicamente a Fidel Castro la instrumentación de reformas y cambios económicos.

Desde ese entonces, Rivero fue considerado "un poeta maldito" por las autoridades y sus libros fueron retirados de circulación en la isla.

Imposibilitado de escribir en los medios locales, que operan bajo control del Estado, fundó en 1995 la agencia de noticias independientes Cuba Press, para dar a conocer su crítica visión sobre los acontecimientos en la isla.

En el 2003, fue arrestado junto a otros 74 opositores, sometido a juicio sumario y condenado a 20 años de cárcel por "manifestarse groseramente sobre el proceso revolucionario". AFP

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