Los depósitos en moneda extranjera en el sistema bancario uruguayo sufrieron un nuevo retroceso en el pasado mes de octubre al descender unos U$S 20 millones, los que se suman a la caída de U$S 56 millones de setiembre.
La información difundida ayer por el Banco Central, surge de los principales agregados monetarios de la economía, y comprende pasivos del BCU, BROU, BHU, bancos privados, casas financieras, cooperativas de intermediación financiera, instituciones financieras externas, AFAP, fondos de inversión y demás integrantes del sistema.
Como puede apreciarse en el gráfico, el descenso de los depósitos se debió a menores saldos de agentes residentes en el país, los que disminuyeron en U$S 47 millones. Los depósitos de no residentes, por su parte, aumentaron en U$S 27 millones.
Al cierre de octubre, el stock de depósitos en moneda extranjera se ubicaba en U$S 8.440 millones (U$S 6.047 millones de residentes y el resto de no residentes).
Los depósitos a la vista han continuado creciendo, al igual que los de caja de ahorro, mientras que los depósitos a plazo fijo y los certificados continuaron descendiendo fuertemente.
Un comportamiento similar se observó en los agregados en moneda nacional, con un incremento en los depósitos a la vista y una disminución en los a plazo y los certificados.
Estos comportamientos, que reflejan la persistencia en la fragilidad del sistema financiero local, encuentran explicación en resabios de la reciente crisis bancaria y en la expectativa por los resultados de las últimas elecciones presidenciales.
El dato positivo radica en el repunte de los depósitos de no residentes, si bien éste se reduce al excluir del análisis a las instituciones financieras externas, cuyos depósitos presentan alta volatilidad.