Aseguran que se puede tener hasta un 200% de señalada en el ovino

| Hay tecnologías disponibles para rápidamente lograr 2 millones de ovinos más, dijo Fabio Montossi

PABLO G. ANTUNEZ

Estudios nacionales e internacionales muestran un promisorio futuro para la carne ovina y difícilmente otro producto tradicional (comodity) enfrente el mismo panorama. Sin embargo, cuando la carne ovina vale, Uruguay intenta resolver el problema de producir mayor volumen para poder aprovechar los buenos vientos que soplan en el mercado internacional.

"Seguimos pensando la ovinocultura como hace 100 años y el mundo y los sistemas de producción cambiaron, como también lo hizo el marketing y los mercados", aseguró el Ing. Agr. (PhD) Fabio Montossi, jefe del Programa Nacional de Ovinos y Caprinos del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA).

Actualmente, la carne ovina "es un producto de excelencia, destinado a nichos de mercado de alto valor donde hay que diferenciar el producto". Para conseguir esa meta, desde la óptica de este egresado de la Universidad de Massey, en Nueva Zelanda, se requieren "cambios sustanciales", pero contrariamente los productores uruguayos siguen pensando como hace años atrás: "las ovejas tienen que dar, porque son tan buenas que producen en los peores lugares de nuestros potreros". Si Uruguay quiere ser un serio productor de carne ovina, "eso es lo que no puede pensar. Es un problema de la cadena cárnica y nadie escapa a la culpabilidad".

POSIBLE. Montossi analizó las oportunidades y los desafíos para la carne ovina, en el marco del congreso "Del Campo al Plato", organizado por el Laboratorio Tecnológico del Uruguay, el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria y el Instituto Nacional de Carnes.

Este investigador desarrolló la idea de que existe "un camino tecnológico donde Uruguay puede tener la expectativa de, rápidamente, volver a recuperar 2 millones de ovinos".

El primer paso es llegar a un 85% de señalada como promedio anual, dejando atrás el endémico 65% actual. "Eso se logra aplicando tecnologías de manejo, de bajo costo relativo y con el uso de un área mejorada", aseguró Montossi.

Luego viene una meta más ambiciosa, pensar en 140% de señalada y para eso "falta crear un nuevo biotipo carnicero que el país ya tiene a nivel experimental y que el sector tiene que utilizar, pensando que tiene suelos con capacidad para producir mucho forraje, como también los hay en Nueva Zelanda, en donde la carne ovina es el rubro más próspero después de la lechería".

La clave para conseguir más corderos por oveja es "aumentar el área mejorada" y los productores lo saben bien, pero no lo aplican. Las ovejas no entran en celo si no están bien alimentadas y esos son corderos que se pierden en el establecimiento.

"Hay que aumentar el área mejorada y aplicar algún incentivo, tipo Plan Ganadero, pero extendido a todo el país, particularmente para un segmento de productores donde, en área reducida, difícilmente dentro de las opciones de producción animal, haya otra que supere al rubro ovino".

Utilizando modelos productivos aplicables en Uruguay, Montossi mostró que con 140% de señalada, se consiguen ingresos de entre U$S 250 y U$S 300 por hectárea. "Son mucho mejores que estar metido en la ciudad teniendo un salario de segunda y permiten estar produciendo junto a la familia", aseguró.

Pero no se quedó con chiquitas, confiado en lo que se puede conseguir, por lo que fue más ambicioso todavía. "Estamos pensando en conseguir 200% de señalada, siempre tenemos que ir adelante de los productores, en la búsqueda y conquistar sistemas de producción como es el caso del Litoral Oeste que fueron perdidos por la oveja".

Desde su óptica, una ovinocultura ligada a los sistemas agrícola-ganaderos, tiene que contar con 150% de corderos señalados (destetados y marcados). "Por eso estamos trabajando, hemos hecho apuestas de importar los materiales genéticos y en los últimos 3 años, hemos visto ya 6 razas nuevas en el país. Está ocurriendo un cambio, se está pensando en especializar la producción ovina" y eso hace que "el sector tenga desafíos que cumplir", dijo el director del Programa Nacional de Ovinos y Caprinos del INIA.

"Lograr la meta depende de nosotros"

Para conseguir como primera meta incrementar el stock en 2 millones de ovinos, el Uruguay debería contar con 85% de señalada. Por otra parte, para resolver el problema de falta de volumen de carne ovina que hoy enfrentan los frigoríficos exportadores, de los dos millones la mitad deberían ser corderos pesados.

"Aunque parezca mentira, para engordar ese millón de corderos pesados sólo se precisa un área mejorada de 100.000 hectáreas", subrayó el Ing. Agr. Fabio Montossi, jefe del Programa Nacional de Ovinos y Caprinos del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria.

Por otra parte, no hay que inventar nada, porque los mejoramientos extensivos ya están disponibles, como es el caso del "lotus Rincón o lotus Maku, tecnologías que van de un costo de U$S 10 a U$S 560 por hectárea, con un retorno por engorde de corderos que lo paga y deja plata en el primer año".

Según el investigador, "todo depende de nosotros mismos: los caminos están claros", pero cierto es que "el aumento de la producción ovina tiene mercado asegurado".

La industria frigorífica exportadora aseguró que con hasta 2 millones de cabezas más, "no hay que salir a pelear con nadie", pensando en Australia y Nueva Zelanda, los líderes mundiales del rubro sino que, "perfectamente, Uruguay puede abastecer los mercados que ya tiene. Hoy falta volumen".

A tener en cuenta

"Todos los informes lo aseguran: estamos frente a un negocio que va a ser muy próspero en los próximos años", dijo el Ing. Montossi en la 3a. edición del congreso "Del campo al plato".

"Australia y Nueva Zelanda son los responsables del 80% de las exportaciones mundiales del producto. Luego viene Uruguay, que tiene el techo alto para seguir creciendo".

"Estamos en el peor momento de la historia de la especie en Uruguay, con 9,8 millones de cabezas, pero parece que la situación se va revirtiendo, con aumento del stock de ovejas de cría, desapareciendo el capón".

"Más del 50% del stock se concentra en las zonas de basalto. Hay 24 mil establecimientos con ovinos, pero sólo la mitad tiene más de 100 cabezas. Sólo son ovejeros unos 5 mil, en 1,5 millones de hectáreas, que tienen sólo el 4,9% del área mejorada del país".

"La auditoría de calidad de la carne ovina reveló que se pierden casi U$S 3 por ovino por diferentes factores. En total eran U$S 2,2 millones en el 2002, pero con los valores actuales ya son como U$S 4 millones".

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