Más de 150 cuadros y cerca de 500 poemas fueron evaluados por un jurado de artistas plásticos y uno de escritores y docentes en el bar Sin Bombo, de General Flores y Serrato.
Las obras participaron del concurso de Pintura y Poesía organizado por el mensuario barrial Periscopio para celebrar su noveno aniversario.
Los premios se entregarán este viernes, y hasta el 6 de enero las paredes y el ambiente del Sin Bombo se contagiarán del espíritu artístico del certamen.
"Nos gustaría colgar todas las pinturas", dijo Nelson Lista, director de Periscopio, "y como no van a entrar pensamos en hacerlo en la vereda".
La lectura de poemas, además, se instalará entre las arregladas de mundo en las mesas y el mostrador de granito.
Los premios buscan alentar vocaciones: libros de la editorial Santillana por un lado, completas valijas de pintor por el otro, aportadas por Infantozzi y La Casa del Artesano.
El concurso trascendió las fronteras de los barrios que cubre la publicación: Cerrito, Piedras Blancas, Villa Española, Las Acacias, Cilindro, Curva de Industria, Porvenir, Pérez Castellano, Manga y parte de la Unión.
Llegaron materiales de otros departamentos, contó Lista.
Para el Sin Bombo no es la gran novedad alojar un acontecimiento extra bar, aunque los parroquianos sigan asistiendo con sorpresa al nuevo giro del local con 50 años de tradición.
Allí asumió la Junta Local del Comunal 11 y desde este año está disponible el salón para presentaciones de libros, explicó su dueño, Martín Guiondjian. Pero lo que ni él sabe es el verdadero origen del nombre del bar.
"Hay varias versiones, unos dicen que parece carnavalero, otros dicen que está vinculado a la jerga del turf, pero la historia oficial no se sabe", afirma, y colabora a alimentar un mito ciudadano.