JERUSALEN
El primer ministro Ariel Sharon se encontraba ayer a un paso de romper su alianza con el socio más leal de la coalición gobernante, el Partido Shinui, incrementando las posibilidades de que se realicen elecciones anticipadas que podrían posponer la evacuación de la Franja de Gaza.
Sharon ha estado caminando en la cuerda floja desde que perdió su mayoría parlamentaria hace varios meses, y los sectores más radicales rechazan su plan de retirada de la Franja de Gaza y de cuatro asentamientos de Cisjordania previsto para el 2005.
Los problemas de la coalición de Sharon se incrementaron esta semana porque el primer ministro necesita que el Parlamento apruebe su presupuesto estatal para el 2005.
El opositor Partido Laborista —que ha aportado una red de seguridad parlamentaria a Sharon— anunció la semana pasada que no votará el presupuesto.
Los laboristas se oponen al presupuesto porque incluye recortes en los gastos sociales.
Buscando conseguir la mayoría parlamentaria que necesita, Sharon aceptó el domingo transferir 420 millones de shekels (unos 98 millones de dólares) a dos partidos políticos religiosos, a cambio de su voto en favor del presupuesto.
FURIA. La decisión enfureció al partido Shinui, que defiende los derechos laicos y ha sido el socio más leal e importante de la coalición.
El líder del Shinui, Yosef Lapid, expresó que su partido votará en contra del presupuesto, impidiendo que Sharon consiga la mayoría parlamentaria.
Sharon le respondió con una amenaza de despedir a todos los ministros que se opongan a su proyecto presupuestario.
En ese caso, el Shinui quedaría fuera de la coalición, dejando a Sharon con el apoyo de sólo cuarenta de los 120 legisladores que integran el Parlamento.
Si el presupuesto no es aprobado antes del 21 de marzo, el gobierno de Sharon caerá de manera automática y deberán realizarse comicios en un plazo de tres meses. AP