CHAPAS PARA LARRAÑAGA
Hace dos años, el ex candidato blanco y presidente del Directorio de su partido, Jorge Larrañaga, compró una chacra en la zona de los Lagos del Palmar, en Río Negro, con su padre. Desde siempre fue uno de los lugares preferidos por el líder nacionalista y el sitio elegido para las vacaciones familiares. A Larrañaga no le gusta la playa ni el mar, y en el río Negro enseñó a nadar a sus hijos y cada vez que puede, es su lugar de escape. Días atrás hubo un fuerte temporal en la zona del litoral y la casa de los Larrañaga resultó afectada. Sobre todo el techo de tejas, que se voló. "Anduve todo el sábado tapando el techo con nylon", comentó a El País. El dirigente reveló que adoptó una decisión para curarse en salud. Puso chapas y él mismo las estuvo clavando. "¡Qué foto se perdieron!", agregó, con una sonrisa.
UN RATITO PARA JUGAR AL TRUCO
Al mediodía, el vicepresidente de OSE, Hugo Granucci, realiza un parate en sus actividades diarias para distenderse un poco. "Ahora estoy jugando al truco, pero igual le contesto", respondió el jerarca ayer ante una consulta telefónica de un periodista de El País, pasadas las 13.00 horas. Atrás se escuchaban risas y gritos de "real envido", lo cual mostraba que el director seguramente no se encontraba en su lugar de trabajo, pese a lo cual, no rehuyó la consulta del periodista.
LA CAMPANA QUE SUENA SOLA
La sesión transcurría normalmente cuando, de pronto, un timbre atronó en el hemiciclo del Senado sin explicación alguna, captando de inmediato la atención de todos los asistentes. Hasta el presidente del órgano legislativo, el senador Eleuterio Fernández Huidobro, se distrajo de lo que estaba atendiendo cuando el timbre comenzó a sonar. Y más se sorprendió cuando tomó conocimiento de que se trataba del timbre de sala, que él mismo en el sillón de la presidencia estaba presionando inadvertidamente con su brazo cuando se inclinó a comentarle algo al secretario Mario Farachio.