rosario touriño
La detección de una importante rotura, al parecer intencional, en un aparato de radioterapia ubicado en el Instituto Nacional de Oncología (INDO) decidió al Ministerio de Salud Pública (MSP) a presentar una denuncia penal para determinar responsabilidades. Fuentes de esa cartera confiaron a El País que el centro de referencia en el tratamiento del cáncer está atravesando una "situación caótica e ingobernable", por lo cual las autoridades no descartan decidir su intervención.
"Hay peleas entre los funcionarios, entre los médicos, entre todo el mundo. La dirección está absolutamente desbordada", explicaron los informantes. Pero la gota que colmó el vaso fue el hallazgo de un desperfecto en un acelador lineal de alta energía, un aparato de radioterapia de última generación que vale más de U$S 1,6 millones y mejora significativamente la calidad de los tratamientos. En el INDO hay incluso quienes hablan de un "sabotaje".
Lo cierto es que hoy el MSP evaluará la situación y podría decidir la segunda intervención de un hospital en poco más de un mes, ya que el Instituto de Reumatología también está bajo esa medida .
ESTADO DE ANIMO. Las altas fuentes del MSP consultadas describieron que hay un estado de ánimo conflictivo y hasta en algunos casos "ingobernable" en varios centros. "Se crean conflictos por cualquier cosa. Creo que acá hay un ánimo de marcar presencia ante el cambio de gobierno", apuntó a El País un director de la cartera, que puso como ejemplo lo sucedido recientemente en el hospital Pasteur.
En el Instituto de Reumatología la intervención se decidió en octubre, a raíz de una sucesión de problemas y denuncias que se arrastraban desde hace más de ocho meses. Todo comenzó cuando los funcionarios denunciaron un faltante de dinero y contrataciones "irregulares", que a su vez motivaron una investigación administrativa que comprende al director del centro y otros tres funcionarios de su confianza. Si bien una auditoría realizada en el hospital demostró la desaparición de $ 4 mil, el propio director fue el que solicitó la investigación.
Posteriormente, el gremio denunció ser víctima de "persecusión sindical", luego de que la encargada de liquidar los sueldos denunciara ante la Justicia a un sindicalista por "violencia verbal y acoso psicológico". El sindicato se había manifestado frente a la oficina de la liquidadora por considerar que ésta realizaba descuentos de forma "arbitraria", pero la funcionaria entendió que no la estaban dejando trabajar. Luego de un paro decidido por el gremio, el MSP intervino el centro, que ahora es dirigido por un médico auditor.
A la situación experimentada en estos centros, se suman los conflictos en Traumatología y en el Centro de Pando. Pero desde octubre hasta ahora las medidas de protesta no han parado y se han alternado por una gran variedad de centros.
Difícil solución
Pero el Ministerio de Salud tampoco puede terminar de resolver los problemas que afectan al hospital de Bella Unión. Tras un intenso conflicto protagonizado por los funcionarios que exigían el inmediato relevamiento de los directores, la cartera había logrado descomprimir la situación mediante un llamado abierto a concurso.
Sin embargo, solamente un médico se postuló a la convocatoria y, según las fuentes consultadas, faltó a una de las pruebas previstas. La tensión entre el gremio y los directores del centro se había precipitado a raíz de una medida tomada contra la pediatra Elena Curbelo, una profesional que ha divulgado la precaria situación social de la población de Bella Unión.