Una sesión de la Comisión Permanente del Poder Legislativo donde el canciller Didier Opertti expuso sobre el acercamiento político entre el Mercosur y la Comunidad Andina de Naciones (CAN) y la negociación para integrar los bloques en una Comunidad Sudamericana de Naciones, fue aprovechada ayer por el Partido Nacional para lanzar una fuerte advertencia al gobierno electo por la futura política internacional. En el curso del debate, los blancos previnieron al Encuentro Progresista—Frente Amplio (EP-FA) que no caiga en "voluntarismos" por su predilección por integrarse dentro del bloque con prescindencia de otros mecanismos como el ALCA (con América del Norte) o la Unión Europea (UE).
Pese a que no hubo un pronunciamiento tan categórico, la bancada del EP-FA dijo que observa "con simpatía" el nuevo mecanismo que se pretende crear en el ámbito latinoamericano por sobre otras estrategias geopolíticas, en clara alusión al ALCA.
En este sentido, el senador frenteamplista Enrique Rubio sostuvo que la convergencia entre el Mercosur y la CAN "no es algo contradictorio" sino que "puede abonar un espacio sudamericano". Afirmó que la izquierda —como gobierno electo— siente "simpatía" hacia esta iniciativa pero instó a analizar en detalle los acuerdos específicos e institucionales que se proponen. "Hay que saber a dónde se apuesta", dijo Rubio, al realizar comentarios sobre el planteo sin arriesgar demasiado un pronunciamiento político.
EN CONSULTA. Opertti precisó que debido a la realidad política que vive el país, este gobierno no va a firmar una declaración constitutiva en la instancia de Perú, sino que cada paso en ese sentido se va a consultar con las autoridades emergentes de la elección del mes pasado. El canciller sostuvo que el cometido de la integración es "abrir el abanico de posibilidades".
"Un gobierno saliente no puede contraer compromisos institucionales sin que eso sea concertado debidamente con el gobierno entrante", explicó el canciller.
El diputado herrerista Jaime Trobo advirtió a la bancada del EP-FA que para legitimar cualquier negociación con el exterior debe ser discutida por el Parlamento. "Cualquier negociación que involucre acuerdos sobre política exterior que se lleven adelante en el futuro, para que estén legitimados deberán ser analizados por el Parlamento", sostuvo Trobo. Advirtió a la izquierda que en materia de integración no se debe actuar "con voluntarismos" ni defender "familias ideológicas", sino con el norte del bienestar del país.
"Queremos que el futuro gobierno venga al Parlamento a explicar qué va a negociar en materia exterior, sea en la región o fuera de ella, y en qué términos lo va a hacer", advirtió el legislador blanco.
Según él, hay "un entusiasmo voluntarista" del gobierno electo sobre el resultado de la integración, pero que los mismos se miden por "el bienestar de los pueblos".
"Hay herramientas"
En su informe ante la Comisión Permanente, el ministro de Relaciones Exteriores, Didier Opertti, dijo que en materia de integración, la región tiene "una institucionalidad compleja". Y mencionó a la OEA (formada por 34 Estados menos Cuba), el Grupo de Río (grupo de concertación política), el Nafta (básicamente por el comercio), el Sistema Interamericano de Integración, luego la Comunidad Andina de Naciones, el Mercosur, la Aladi. "Todo eso lleva a preguntar si la región necesita un nuevo mecanismo político, o si necesita trabajar en favor de la convergencia. La conclusión es que hay herramientas para la convergencia", resumió Opertti.
Opertti destacó que la Unión Europea "es un modelo exitoso de integración regional", y agregó que el gobierno piensa que "está muy bien caminar en una dirección que conduzca a aprovechar mejor el esfuerzo e integración, sin renunciar a los rasgos propios" de cada Estado.