El peso al nacer se usa como indicador de la salud del neonato. Un niño con bajo peso al nacer (BPN) es aquel que pesa menos de 2.500 gramos. Estos bebés suelen ser delgados y más pequeños que los demás, como los niños prematuros. Pero hay algo más: el bajo peso al nacer puede acarrear dificultades en el futuro desarrollo del niño, incluyendo problemas de aprendizaje en los años posteriores.
Un estudio efectuado por los economistas Todd Jewell (del departamento de economía de la University of North Texas) y Patricia Triunfo (del departamento de economía de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de la República), junto al ginecólogo Rafael Aguirre, llegó a la conclusión de que los cuidados prenatales y la educación son factores de suma importancia para que el niño nazca con un peso superior a los 2.500 gramos. El trabajo de estos profesionales se enmarca dentro de la Economía de la salud, que estudia la salud y los determinantes socioeconómicos de la misma, además de la demanda de cuidados y la oferta de cuidados médicos.
HACIA ATRAS. "En base a un trabajo que hicimos en torno al adulto mayor encontramos que su salud está fuertemente determinada por los primeros años de vida", dijo a El País la economista Patricia Triunfo. La encuesta, realizada entre 1450 adultos mayores, demostró que la salud y el bienestar económico durante los primeros 15 años es determinante.
El estudio fue realizado sobre la base de los nacimientos ocurridos entre 1995 y 2003 en el Hospital Pereira Rossell, la principal maternidad de Uruguay (durante ese lapso, el promedio fue de aproxidamente 8.500 nacidos por año). La muestra seleccionada fue de 32.934 nacimientos de gestaciones "únicas de término", es decir, de 37 a 41 semanas. "Fuimos tratando de ver la salud de los niños basándonos en un indicador: el peso al nacer; a partir de este indicador elaboramos dos documentos de trabajo: uno tratando de determinar el impacto de los cuidados prenatales en el peso al nacer, y un segundo, en el que incorporamos a estos controles tres tipos de los que nosotros llamamos factores de riesgo, los cuales son: epidemiológicos, fetales, y maternos".
Un factor epidemiológico que impacta en el peso al nacer y en la probabilidad que nazca un niño con bajo peso (menos de 2.500 gramos) son las edades extremas de la madre: "Se entiende, en términos a nivel reproductivo o social, que el período ideal para tener un hijo es entre 20 y 34 años, edades menores o mayores a estas implican riesgo", aseguró la especialista.
Controles siempre son necesarios
Otro factor a considerar fue la realización de controles prenatales. De la muestra estudiada, el 12% no realizó ningún control prenatal, mientras que el 30% sí se efectuó los nueve controles que se consideran adecuados. "Si esas madres se hubieran hecho nueve controles durante el embarazo, el peso de sus hijos al nacer hubiera aumentado medio quilo", aseguró Triunfo.
Siguiendo la teoría económica, las mujeres inician controles prenatales si el beneficio de los mismos es mayor que el costo; es decir, para el 12% de la muestra, realizarse un control implica más gastos (colas, esperas, boleto) que beneficios. Otro punto a destacar es que hubo cambios durante el período analizado: se ha reducido el peso al nacer y ha aumentado la probabilidad de tener un hijo con BPN entre 1995 y 2003: en 1995, el BPN era de 4.1%, mientras que en 2003 pasó a 5.4%.
"Los resultados indican que brindar cuidados prenatales gratuitos no garantiza el acceso universal a la atención médica —se lee en el informe—, políticas que aumenten la utilización de los cuidados prenatales llevarán a incrementos en el peso al nacer de las madres de bajos recursos (...)". En ese sentido, que las madres reciban mayor educación acerca del impacto que producirá en sus hijos un embarazo en edades extremas, además de información sobre los otros "factores de riesgo que ellas puedan controlar", servirían para lograr un correcto peso al nacer.