BAGDAD | ANSA, AP y AFP
El cuerpo mutilado de la trabajadora humanitaria Margaret Hassan fue hallado ayer por las tropas estadounidenses, un día después que se confirmó su muerte por parte de un grupo terrorista desconocido en Irak.
Hassan, de 59 años y que estaba secuestrada desde el pasado 19 de octubre, fue asesinada el martes por un grupo extremista y su cuerpo totalmente mutilado fue hallado en una calle de Faluya, al oeste de Bagdad.
Según los primeros informes, al cuerpo de Hassan le faltarían las manos y las piernas, y debido a su estado será sometido a una prueba de ADN para determinarse con exactitud su identidad.
Asimismo, el sobrino de Abu-Musab Al-Zarqawi, presunto representante de Al-Qaeda en Irak, fue detenido cerca de la frontera jordano-iraquí, dijeron ayer un pariente lejano y un clérigo allegado a la familia.
Funcionarios del gobierno evitaron comentar la noticia y no hubo respuesta a varias llamadas telefónicas a la casa de la familia de Al-Zarqawi en Zarga, ciudad situada 27 kilómetros al noreste de la capital jordana, Amán.
El clérigo y el familiar de Al-Zarqawi dijeron que la familia deseaba mantener la reserva a fin de no poner en riesgo una promesa de las autoridades de que el detenido pronto sería dejado en libertad.
OFENSIVA. Paralelamente, los bombardeos proseguían ayer sobre el bastión sunita de Faluya donde las fuerzas estadounidenses logran un éxito limitado.
Un informe de los servicios secretos del ejército estadounidense, citado por el New York Times, declaró que aún está lejos el éxito final en Faluya y advirtió que una rápida retirada de las tropas tras la ofensiva podría fortalecer a la rebelión, la cual incrementaría sus ataques.
La ofensiva ha costado a las fuerzas estadounidenses 51 muertos.
VIOLENCIA. Durante la jornada de ayer, al menos 15 personas murieron en otros puntos de Irak. En Bagdad, dos civiles iraquíes murieron y cuatro fueron heridos en un atentado suicida cometido con un coche bomba frente a una comisaría de policía.
En Kirkuk, al norte, al menos dos iraquíes fallecieron y otro fue gravemente herido por una explosión cerca de una posición estadounidense.
Además, en Mosul, principal ciudad norteña, tres guardias nacionales y dos policías ira-quíes murieron al estallar una bomba.
Por otro lado, siete civiles iraquíes murieron en dos ataques en Baiji y Samarra, dos ciudades situadas al norte de Bagdad.
Asimismo fue hallado en Baiji el cadáver de un hombre aún no identificado.