Sin crear expectativas desmesuradas y con un trabajo intenso el gobierno busca tender lazos para acercar la inversión china y acrecentar en forma sostenida los espacios para colocar productos en ese mercado asiático.
Desde un primer momento la administración del presidente Jorge Batlle centró su mirada en el área marítima para atraer a las empresas chinas a que invirtieran en la infraestructura y en los negocios ligados al sector.
Batlle en persona intentó, hasta ahora sin éxito, que los chinos se interesasen en el puerto de aguas profundas de La Paloma, lo que hizo con cuanta delegación oficial y privada arribó a Mon- tevideo.
Ahora desde hace dos meses la Administración Nacional de Puertos inició una ofensiva para atraer a empresarios chinos para que inviertan en el sector de la industria naval, así como en la creación de una terminal pesquera en el puerto de Montevideo, revelaron a El País fuentes de gobierno.
GESTIONES. Esta iniciativa tomó cuerpo luego que el director de Asuntos Económicos Internacionales de la Cancillería, Gastón Lasarte, y el gerente general de la ANP, Julio Cóppola, viajaran a China durante setiembre invitados por el gobierno de ese país.
En ese momento existieron contactos y luego el gerente de la administración portuaria insistió e hizo presentaciones describiendo las características de la industria naval en Uruguay. "Está la intención de reactivar la actividad de los astilleros y que se desplieguen inversiones en ese sector", dijeron fuentes de la Cancillería.
Además se puso el ojo en las empresas chinas para que se retome el proyecto de una terminal pesquera en el puerto de Montevideo. "Hoy el sector dedicado a la pesca no está diferenciada del sector de cargas y trasladarla a la zona de Capurro donde se necesitaría una inversión de U$S 20 millones", explicó una fuente oficial cercana a las conversaciones.
Antes de que termine el año la ANP realizará un seminario a dónde se invitará a empresarios chinos para afianzar las posibilidades de inversión.
Ayer Lasarte dijo a radio El Espectador que existen "contactos intensos durante todos los meses" y resaltó que el gobierno chino tiene "una gran disponibilidad para encarar —sobre todo— lo que ellos llaman inversiones estratégicas.
En Argentina —donde el gobierno chino anunció inversiones por casi U$S 20 mil millones durante 10 años— el grueso del capital se destinará a obras de infraestructura ferroviaria, vial y de transporte de pasajeros.
Apertura para la compra de carne
El gobierno prevé que en diciembre llegue a Uruguay una misión oficial china para habilitar plantas frigoríficas que hoy tienen vedada la exportación a ese mercado.
Actualmente sólo un frigorífico exporta a China y es el Canelones, dado que sólo faena ganado vacunos. Luego de la crisis de la aftosa el gobierno chino habilitó la entrada de carne pero no a los frigoríficos que comparten la faena de bovinos con ovinos, que son la mayoría.
Antes de la aftosa había habilitada cinco plantas de las cuales una cerró.
Hasta ahora las exportaciones de carne a China son por montos menores si se las compara con la que se realizan a Estados Unidos o a los países europeos.
Entre enero y setiembre de este año las ventas a China llegaron a U$S 5,8 millones frente a los U$S 4 millones en el mismo período de 2003. En los primeros meses del año las ventas de carnes llegó a U$S 507 millones.
También se prevé terminar antes de 2004 la firma de conve- nios sanitarios para vacas lecheras en pie, semen y embriones con-gelados.