Seragro
La relación de reposición supera a la unidad, como era de esperar, a la vista de las excepcionales condiciones que reinan.
Esta semana, finalmente, se consolida una tendencia lógica de funcionamiento del mercado, que venía demorando en expresarse: los precios de los ganados para el campo, valuados al kilo en pie, superan a los de las categorías de embarque equivalentes, tal como ocurre en las ganaderías eficientes del mundo. Los novillitos —típica categoría de reposición de la invernada—, se cotizaban (al kilo) algo por debajo del precio del gordo, pero en las últimas semanas la relación se invirtió.
Hay varios factores que apuntan a reforzar el precio del ganado para el campo:
1. Los buenos valores de la carne que rigen en la actualidad, y las perspectivas de continuidad de estas condiciones por lo menos por un año más, hasta que nuestros vecinos ingresen en EE.UU. con su carne barata. *
2. Firmeza de la demanda y fluidez de colocación, que permite la venta sin dificultades.
3. La situación forrajera, que mejoró sustancialmente a partir de las lluvias abundantes del último mes y medio.
Cabe preguntarse por qué no se había manifestado hasta ahora este escenario tan auspicioso. Ya hicimos varias veces referencia a esta peculiaridad; hay varias razones que lo explican: A. La seca del otoño pasado provocó una situación de estrechez forrajera sumamente peligrosa al inicio del invierno.
B. El invierno fue benigno, pero a la salida, en agosto y setiembre, una nueva amenaza de seca al inicio de la primavera, azuzada por pronósticos erróneos, aparejó nuevas inquietudes al mercado.
C. Aún se acarrea un sobreestock vacuno, acumulado en los años recientes de baja faena y altas pariciones, que presiona sobre un stock forrajero que todavía le falta recomponerse con mayores inversiones en praderas. Además, una gran parte del área de las mejores invernadas se destinó a la agricultura en el último año.
D. No hay todavía una situación de holgura financiera en el sector: la relativa iliquidez que todavía afecta a la ganadería recién empieza a quedar atrás, en la medida que los ganados que se venden gordos ahora son los que están captando integralmente la mejora de los precios que se alcanzó hace un año. También persiste la restricción crediticia para la comercialización de haciendas para el campo.
* La posibilidad de que se confirme un nuevo caso de Vaca Loca en EE.UU. —los primeros análisis que se hicieron a la vaca sospechosa dieron positivo—, pueden cambiar para mal el panorama futuro.