La baja en las tasas de interés en dólares para las empresas que se viene verificando podría continuar hasta el próximo verano, momento en el que se estabilizaría la caída sostenida que hubo en los primeros nueve meses del año.
En ese período la tasa activa promedio "mostró una persistente tendencia a la baja" llegando en setiembre a 6,7%, según destaca el Reporte de Estabilidad Financiera del Banco Central (BCU) divulgado esta semana. "La disminución se observó tanto en el caso de los préstamos a las familias como en los diversos sectores de la actividad económica, con excepción del comercio", remarcó el informe.
En el caso de las tasas en pesos se registró una baja del tipo promedio de 41% al cierre de junio, a 38% al 30 de setiembre.
Según gerentes financieros y corporativos de bancos existen factores encontrados que son tenidos en cuenta al momento de fijar las tasas. Por un lado, como la demanda todavía no es sostenida —a excepción del sector exportador— ha existido "una presión a la baja" para ganar negocios. A la vez, la suba en la tasa Libor —que es la referencia de ajuste de los créditos en tasa variable— tuvo movimientos al alza, lo que compensó la caída mencionada antes.
Las tasas medias que publica el BCU —que sirven de indicador para determinar la usura—muestra que los tipos de interés para préstamos a empresas a un plazo menor a un año tuvieron un leve ascenso, de 6,41% en agosto a 6,52% en octubre. En los créditos mayores a un año la tasa cayó de 9,19% a 9,04%.
Las previsiones mayoritarias indican que hasta fin de año y los primeros meses de 2005 las tasas bajen un poco más. Según uno de los ejecutivos consultados, en ello influirá la "competencia" que mantendrán los bancos por los clientes que piden líneas de crédito, a lo que se suma que el Banco Central y el gobierno se endeudan a menor tasa, lo que actúa como referencia para el mercado.
En el tercer trimestre la cantidad de préstamos vencidos fue de U$S 44 millones y llegó casi a la mitad de lo que eran a setiembre del año pasado —pasando de U$S 379 millones a U$S 184 millones. Sin embargo la mayor parte de esta baja —U$S 37 millones— se dio porque los saldos de los créditos fueron dados de baja del activo, por lo que solamente U$S 7 millones serían "atribuibles a la cobranza" de dichos préstamos.
RIESGO. Dentro de los sectores que tienen mayor cantidad de préstamos en las categorías de riesgo mas alto sobresale el de la construcción con el 77%, seguido por el de comercio y servicios con 45% y 43% respectivamente.
A pesar de ello las tasas de interés en dólares para las empresas de la construcción y de los servicios bajó en el últimos trimestre en tanto el costo del dinero para el sector comercio subió en ese período. En los tres casos la cantidad de créditos bajaron si se compara con el año pasado.
Preocupación por nueva disposición
Los bancos privados ya se preparan para el efecto que tendrá la inclusión, en marzo de 2005, de los créditos de los fondos de liquidación de las entidades quebradas en el sistema por el cual si una institución tiene un cliente con un riesgo bajo pero está calificado de alto riesgo en otra, debe bajarlo de categoría y asumir mayores previsiones.
El año pasado se aprobó la normativa por la cual si un banco tiene un crédito en categoría 1 —la de menor riesgo—pero ese cliente está en la peor categoría —la 5— en otra entidad, deberá bajarlo de categoría de 1 a 3, con lo que deberá realizar mayores previsiones por riesgos de incobrabilidad.
La entrada de este sistema trajo efectos en la banca, especialmente por la situación de clientes del República donde existían deudores irrecuperables, pero que honraban sus cuentas ante otras entidades privadas.
Con la inclusión de los fondos de liquidación en el sistema, los ejecutivos ya ven como seguro que tendrán que constituir más previsiones, según adelantaron varios gerentes consultados.