El Ministerio del Interior cruza estos días información con Argentina para intentar establecer si hubo una conexión entre la falsa amenaza de bomba registarda ayer en la sede de la Ciudad Vieja del Citibank, que culminó con el desalojo de la sucursal bancaria, y las dos bombas (y una tercera que fue detonada por la policía) que explotaron ayer en sucursales del mismo banco en Buenos Aires.
Por su parte la justicia bonaerense ya citó a testigos para declarar ante el juez Daniel Rafaecas.
Se trata de gerentes, empleados y custodios de las entidades, entre ellos los que presenciaron el momento en que explotó el artefacto que provocó la muerte del vigilador Jorge Richiutti, en una sucursal del Citibank del barrio porteño de Caballito.
Según fuentes allegadas a la causa de las filmaciones aportadas por los bancos surgió que las tres bombas fueron colocadas alrededor de la 1, con escasos minutos de diferencia, por personas que usaban gorras que impiden su identificación pero que pertenecerían a un mismo grupo.
En base a radio Sarandí y LA NACION LINE