En su segunda jornada, los participantes del III Congreso Internacional de la Lengua Española coincidieron en que el idioma de Cervantes se encuentra en constante evolución, "en un momento de enorme energía", que deben respetarse las jergas y escribir "como se habla", sin alejarse de las bibliotecas, donde "permanecen vivas y vigentes las esperanzas de libertad y progreso".
En su brillante intervención en la mesa redonda "Identidad y lenguas en la creación literaria", la más celebrada por los aplausos del público esta mañana, el nicaragüense Ernesto Cardenal afirmó que "la principal identidad cultural es el lenguaje, pero ninguna identidad es inmutable. El escritor debe escribir como habla su pueblo, y usar la jerga, aunque sea efímera".
"En nuestro tiempo la jerga cambia cada vez con mayor rapidez, sobre todo la de los jóvenes. En los Estados Unidos, se dice que a los 30 años uno es lingüísticamente anciano. A veces debemos usar palabras que no están ni estarán nunca en el diccionario de la Real Academia. Dante tuvo que escribir en el lenguaje restringido, en el dialecto de su ciudad, porque debía escribir como hablaba. Pero a causa de lo que escribió, ese dialecto ahora se llama «italiano». Hay que escribir como hablamos", sostuvo.
Para el catedrático español José María Merino, que también participó del panel que se desarrolló esta mañana en el Teatro El Círculo de Rosario, hay que "mantener vivas las lenguas que hemos heredados" para "mantener el ecosistema cultural".
Merino dijo que el idioma español "se encuentra en un momento de enorme energía, no amenazado por ningún horizonte de caducidad", y exhortó a "emplearlo lo más correctamente que podamos, sin corromperlo".
El escritor español advirtió empero "el peligro" que representa que "las nuevas generaciones se alejen de las palabras escritas en los libros", y consideró que, frente a esa amenaza, "es fundamental el papel del profesorado", porque "en los libros, en las bibliotecas, permanecen vivas y vigentes las esperanzas de libertad y progreso".