Londres - Los gobiernos de Gran Bretaña y Francia ratificaron hoy sus diferencias cruciales sobre la guerra a Irak, aunque abogaron por la estabilidad y democracia para ese país, en el que se prevén elecciones en enero.
El presidente francés, Jacques Chirac, y el primer ministro británico, Tony Blair, admitieron hoy en Londres sus diferencias ya conocidas sobre Irak, tras haberse reunido por dos horas en Downing Street, residencia gubernamental.
La cumbre anglo-francesa se realizó con motivo de las celebraciones del centenario de la "Entente Cordiale" , que recuerda los acuerdos para poner fin a las rivalidades de siglos entre ambos países.
En una rueda de prensa en Lancaster House, ex residencia del príncipe Carlos en Londres, Chirac afirmó que las dos naciones "están unidas por un espíritu de amistad que nada podrá destruir". "Ambos líderes deseamos la estabilidad para Irak", dijo, pese a reiterar las diferencias sobre la guerra a ese país y la ocupación en curso, rechazada insistentemente por las autoridades de París.
Por su parte, Blair comentó que existió entre ambos un "desacuerdo bien conocido" sobre Irak, pero sostuvo que "ambos estamos ahora trabajando bajo la resolución 1546 de la ONU y ambos queremos un Irak estable y democrático. Ambos haremos todo lo posible para que esto pase". En cambio, destacó las coincidencias sobre Irán, Afganistán, África y los Balcanes, así como también sobre el problema del recalentamiento del planeta y la defensa de la Unión Europea. "Ambos países estamos trabajando de forma muy estrecha en estos temas, pero es importante que destaquemos las coincidencias y no las diferencias", dijo Blair.
Para el primer ministro, aliado incondicional de Estados Unidos, es importante resaltar que las tropas británicas y las francesas "están trabajando conjuntamente en diferentes partes del mundo". Antes de finalizar su conferencia de prensa, el presidente francés se refirió a la muerte de Margaret Hassan, asesinada el martes en Irak tras varias semanas de cautiverio, para expresar "profundo horror por lo que ella ha tenido que pasar y creo que esto debería inspirarnos a todos para actuar".
Chirac, que arribó hoy a Londres junto a su esposa Bernardette, se encuentra en Gran Bretaña con motivo de las celebraciones por el acuerdo del "Entente Cordiale" , firmado el 8 de abril de 1904 en Londres.
El presidente francés había cuestionado en los días previos el alineamiento de Blair con el presidente estadounidense, George W. Bush, al afirmar que "no consiguió nada" sumándose al ataque militar a Irak, lanzado en marzo de 2003. Asimismo, expresó dudas sobre la afirmación anglo-estadounidense de que el mundo es un lugar más seguro sin Saddam Hussein, derrocado en abril de 2003.
En una entrevista que dio anoche a la BBC de Londres, el presidente francés sugirió que la situación en Irak causó un aumento del terrorismo internacional. Además, manifestó que cualquier intervención militar en Irak debió haberse concretado por mandato de la ONU. "En cierto modo, la salida de Saddam Hussein fue positiva, pero también provocó reacciones, movilizó a muchos países, a hombres y mujeres musulmanes, porque hizo del mundo un lugar mucho más peligroso", expresó Chirac.
El presidente francés fue recibido esta mañana por el príncipe Felipe de Edimburgo, en representación de la reina Isabel II, en la sede de la cancillería británica, tras una ceremonia de pompa y circunstancia oficiada por la Guardia de Honor inglesa. En esa ceremonia también estuvieron presentes Blair, su esposa Cherie y algunos miembros de su gobierno, entre ellos los titulares de Exteriores y Defensa, Jack Straw y Geoff Hoon, y la ministra de Medio Ambiente, Margaret Beckett.
Mañana Chirac tiene previsto viajar a Oxford, centro de Inglaterra, donde dialogará con estudiantes de esa universidad y dará una conferencia sobre las políticas del siglo XXI, antes de regresar a Londres para una cena de gala en la embajada de Francia.
ANSA