Las inspecciones de la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM) y de la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama) sobre las plantas industriales no resultan efectivas para abatir los niveles de contaminación porque a pesar de encontrar violaciones, éstas no son sancionadas. Como consecuencia de ello, durante el período en el que son inspeccionadas las industrias se preocupan de contaminar menos, pero como no son multadas continúan haciéndolo.
Las conclusiones forman parte de la investigación "Efectividad en el control de los efluentes industriales de Montevideo", realizada por Marcelo Caffera, profesor de Economía Ambiental de la Universidad de Montevideo, para su tesis doctoral en la Universidad de Massachusetts, Amherst.
El estudio investigó qué tan efectivos fueron los controles en Montevideo de la IMM y la Dinama, y comprenden la inspecciones realizadas entre marzo de 1997 y octubre de 2001 en 74 plantas entre las que se encuentran industrias automotrices, curtiembres, lavaderos de lana, pinturerías, pescaderías, etc. Las plantas analizadas son responsables de más del 90% de las emisiones industriales de la ciudad.
Caffera recolectó datos de la Dinama y la IMM sobre los controles a las industrias, las inspecciones, intimaciones y multas que realizan.
VIOLACIONES. El investigador concluyó que las violaciones a los estándares de emisiones de efluentes fueron frencuentes en el período de estudio. "El porcentaje de violaciones nunca decreció por debajo de 25% y no tendieron a decrecer. Las violaciones como porcentaje de los reportes decrecieron 24% pero empezaron desde un nivel muy alto (76%). En la actualidad más del 50% de las emisiones reportadas de demanda biológica de oxígeno (uno de los contaminantes más significativos) son violaciones a los estándares de emisiones".
No obstante, concluyó que sólo hubo once multas de la IMM y cuatro de la Dinama.
"Se puede concluir que la estrategia parece haber sido la de monitorear a las firmas de cerca, pero tolerar violaciones a los estándares, mientras se negociaba un abatimento gradual con los propietarios o gerentes de las firmas", señaló el investigador.
De acuerdo con ello, Caffera sostiene que el número de multas aplicadas por la IMM "sugiere claramente que los reguladores no tenían mucha voluntad de imponer estas penas a las empresas".
Agrega que aunque la amenaza a las industrias de que serán inspeccionadas provoca en el momento que acentúen los controles a sus efluentes, "el número acumulado de inspecciones no tiene efecto alguno".
Caffera señala que cuanto mayor es el ingreso de las plantas menor es la probabilidad de que estén en violación. De todos modos afirma que se pudo probar que las empresas subreportaron sus datos, es decir que ocultaron información. Eso fue comprobado por tests de comparación realizados por la comuna entre lo que dice la firma y los datos que recabó.
También menciona que los monitoreos podrían haber significado una mayor adopción de tecnología, pero no fue así. "Primero, sólo ocho plantas adoptaron tecnología durante el período. Segundo, hay también otros determinantes de la adopción de tecnología, como requerimiento de tratamiento de efluentes desde el extranjero en el caso de la firmas internacionales o exportadoras".
Arroyos afectados
El estudio efectuado por Marcelo Caffera señala que el Plan de Reducción de la Contaminación significó un importante incremento en los esfuerzos de monitoreo ya que se que la Intendencia de Montevideo se comprometió a disminuir las concentraciones de demanda biológica de oxígeno (DBO5) y cromo en los cursos de agua.
La comuna firmó un préstamo con el Banco Interamericano de Desarrollo, que financió la construcción del sistema colector de la ciudad. No obstante, Caffera concluye que la evolución de la calidad de los principales cursos de agua de Montevideo (arroyos Miguelete, Pantanoso y Carrasco) "ha empeorado con respecto a los niveles de 1993-1994".
El estudio sostiene que el incremento en los niveles de cumplimiento de la firmas era el objetivo principal del programa llevado a cabo por la IMM y en ese sentido el programa falló.