La posibilidad de que el gobierno electo revise la inamovilidad de los trabajadores del Estado genera preocupación en los sindicatos de funcionarios públicos, dijo ayer a El País el secretario general de la Confederación de Organizaciones de Funcionarios del Estado (COFE), Joselo López.
Luego de la reunión que mantuvo el Secretariado Ejecutivo de COFE, como todos los miércoles, con representantes de una de las unidades temáticas de la comisión de programa del Encuentro Progresista-Frente Amplio (EP-FA), el dirigente gremial admitió que el tema de la inamovilidad es uno de los pocos en los que la confederación no ha tenido coincidencias con la coalición de izquierda liderada por Tabaré Vázquez.
López aclaró que "oficialmente no existe un planteo de la fuerza política" acerca de qué hará el próximo gobierno con respecto a la inamovilidad. De todos modos, en Cofe existe preocupación por declaraciones del vicepresidente electo, Rodolfo Nin Novoa, durante la campaña electoral acerca de que se revisaría el tema.
"Desconocemos los alcances de esas expresiones. Reafirmamos que vamos a pelear con uñas y dientes por la estabilidad laboral de todos los trabajadores públicos, los presupuestados y los que hoy no están presupuestados. Algunos se encuentran en condiciones deplorables y con contratos que son chatarra. Para nosotros es una cuestión central", indicó.
Existe voluntad de negociar el asunto con el próximo gobierno y, de hecho, es uno de los temas en agenda para las reuniones con la comisión programática del EP–FA. "Pero si no hay acuerdo, los trabajadores tendremos que enfrentarnos al Gobierno. En caso de que revisar la inamovilidad signifique que los trabajadores pierdan fuentes de trabajo, indudablemente habrá conflictos", advirtió López.
CAMBIO. Los dirigentes de Cofe son "conscientes" de que el país vive "un momento histórico", y sostienen que la confederación ha tenido coincidencias con algunas de las propuestas programáticas del EP-FA.
"Pero también reafirmamos nuestra autonomía e independencia de clase ante la fuerza que gobernará. Es verdad que nos vamos a sentar a negociar, pero desde el punto de vista de los trabajadores", expresó López.
Las principales coincidencias entre Cofe y el próximo gobierno pasan por la negociación colectiva, la libertad sindical, la defensa del patrimonio nacional, y la plena vigencia de los derechos humanos, agregó el dirigente.
NEGOCIACION. Por eso, desde hace algunos meses se iniciaron reuniones regulares entre la dirigencia de la confederación y la comisión programática del EP-FA, las que se profundizaron a partir del triunfo del 31 de octubre. Allí se avanza en cuestiones "absolutamente trascendentes" para los sindicatos de trabajadores del Estado y con la mira puesta en la próxima ley de presupuesto.
El "desafío", para Cofe, consiste en negociar aumentos salariales con el nuevo gobierno, pero también las condiciones de trabajo y la estabilidad laboral de los funcionarios públicos. "Se debe implantar la negociación colectiva en el Estado, donde nunca la ha habido, con una profundización de la libertad sindical", sostuvo.
La confederación ya ha planteado cuáles son sus aspiraciones a nivel salarial, pero por el momento no se ha profundizado en el asunto.
Reforma del Estado
En la Confederación de Organizaciones de Funcionarios del Estado (COFE) existe convencimiento de que hay que "reformular" el Estado y que los trabajadores públicos deben tener una participación activa en ese proceso.
"Intentamos que nuestras propuestas sean discutidas en las reuniones que llevamos adelante con la comisión de programa del Frente Amplio. No puede ser que el Estado siga invirtiendo más en Defensa que en Salud, esas cuestiones son sustanciales y se van a dirimir claramente en la ley de presupuesto. Allí tienen que estar contempladas algunas de nuestras aspiraciones", expresó el secretario general de la confederación, Joselo López.