Montevideo - El embajador de Estados Unidos evitó pronunciarse hoy sobre el futuro restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Uruguay y Cuba, medida que el presidente electo, el socialista Tabaré Vázquez, dijo que tomará al asumir el cargo en marzo del 2005.
Martin Silverstein se reunió con Vázquez durante más de una hora y al término de la entrevista señaló que Uruguay es un país soberano y puede tomar la decisión que quiera en cuanto a su relación con otras naciones.
Las relaciones entre Uruguay y Cuba se interrumpieron en abril de 2002, luego de una serie de diferencias y acusaciones entre el presidente Jorge Batlle y Fidel Castro.
Silverstein afirmó, sin embargo, que "no hay motivos" para que cambien las buenas relaciones entre Estados Unidos y Uruguay, al analizar lo que acontecerá con la asunción del gobierno de izquierda.
En otro orden, el diplomático también dijo que se "dará la oportunidad" al futuro gobierno de que revise el tratado sobre protección de inversiones que acaban de suscribir Uruguay de Estados Unidos, para que luego "tome su propia decisión".
Vázquez había anunciado anteriormente su intención de revisar este acuerdo, que aún no fue aprobado por el Congreso uruguayo, ya que alegó que no había sido consultado sobre su contenido y desconocía su alcance.
Silverstein indicó, asimismo, que en la reunión con Vázquez se abordaron otros temas relativos al comercio y a la economía, aunque no dio mayores detalles.
Al ser consultado sobre si Estados Unidos estaría dispuesto a colaborar con el nuevo gobierno como lo hizo con el actual durante la crisis financiera económica de 2002, Silverstein respondió que la economía uruguaya "está espléndida", por lo que no va a ser necesaria una ayuda como la que se hizo en el pasado y que permitió sortear el problema hasta que llegaron los créditos de los organismos internacionales.
En lo inmediato no hubo comentarios de Vázquez ni de su entorno sobre esta reunión.
AP