Santiago - El presidente chileno, Ricardo Lagos, recibió hoy el informe que contiene los dramáticos testimonios de más de 35.000 víctimas de torturas bajo el régimen militar del ex dictador Augusto Pinochet.
Lagos recibió el contundente documento de tres tomos de manos del obispo católico Sergio Valech y la secretaria ejecutiva de la Comisión Nacional sobre Prisión Política y Tortura, María Luisa Sepúlveda, que coordinó la preparación del informe durante un año.
El documento contiene los testimonios de más de 35.000 chilenos que sufrieron la violación de sus derechos básicos durante la dictadura del general Augusto Pinochet (1973-1990) y detalla los métodos que utilizaron los agentes para aplicar tormentos.
No obstante, el contenido total del estudio recién se conocerá a principios de diciembre, cuando el presidente Lagos lo dé a conocer a través de una cadena de radio y televisión.
Antes de recibir el informe, Lagos se mostró "orgulloso" por el nuevo paso que dio Chile en el reconocimiento de las violaciones a los derechos humanos cometidas bajo el régimen militar, que dejó más de 3.000 muertos y desaparecidos.
"¿Cuántos países se han atrevido a mirar en profundidad su historia? ¿Cuántos países se han atrevido a llegar al fondo de lo que ocurrió?", se preguntó Lagos.
"Chile se atreve. Es un país sólido, estable, que puede conocer", se respondió el mandatario, que impulsó en agosto del año pasado la creación de la comisión que elaboró el informe.
"Espero que todos estemos en condiciones de mirar con altura el paso que se está dando", agregó Lagos, antes de ingresar al salón donde le fue entregado el documento, que entre sus conclusiones establece que la tortura fue una forma institucional de operar durante el gobierno militar.
Hasta el momento sólo el Ejército, a través de su comandante en Jefe, general Juan Emilio Cheyre, asumió su responsabilidad como institución por las violaciones a los derechos humanos durante los 17 años de régimen militar.
Según versiones preliminares, el texto incluye un mapa de los centros secretos de detención y tortura a lo largo del país, en los que figuran regimientos del Ejército, comisarías de la policía militarizada de Carabineros y barcos de la Marina.
El documento relata asimismo los tipos de tormentos aplicados a los detenidos, como fusilamientos simulados, la aplicación de corriente eléctrica, las quemaduras con cigarrillos en zonas sensibles, la extracción de uñas, los abusos sexuales e inmersión en agua, entre otros.
"Recogimos el testimonio de 35.000 chilenos que fueron víctimas de torturas. Hemos descritos qué les pasó y hemos hecho propuestas de reparación", dijo a la prensa María Luisa Sepúlveda, después de entregar el documento.
"El informe va a hablar por sí sólo. Hubo muchas víctimas. Las torturas se aplicaron durante todos los años (de la dictadura), pero se concentran fundamentalmente en el año 1973", agregó Sepúlveda, que se negó a entregar más detalles.
Según fuentes de la comisión que lo elaboró, el informe tiene tres tomos y ocho capítulos, divididos en tres periodos.
El primero describe las torturas ocurridas los días posteriores al golpe militar de 1973, donde se concentra cerca del 60% de los casos. El segundo, detalla el periodo entre 1974 y 1978, especialmente vinculado a la función represiva de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINA), la policía secreta del régimen, mientras que el tercero consigna los tormentos aplicados en los últimos años de la dictadura, hasta 1990.
Los familiares de las víctimas celebraron la entregan del informe, aunque plantearon que deberían aumentarse los esfuerzos para perseguir judicialmente a los torturadores.
"Valoramos que esta comisión haya terminado su trabajo, porque han sido 31 años que este crimen no fue reconocido. No existían registros, nombres, éramos anónimos", dijo Mireya García, secretaria de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos.
"Hoy día para nosotros es un día especial, significativo, que marca nuestras vidas. Desde hoy tenemos rostros, tenemos nombres y eso es parte de la reparación", agregó la dirigente, una de las víctimas que entregó su testimonio a la Comisión.
"Si somos más de 35.000 los torturados, ¿dónde están los torturadores?", se interrogó en el texto de un panfleto de la Coordinadora Nacional de ex Presos Políticos, lanzado en las afueras del palacio presidencial de La Moneda mientras Lagos recibía el documento.
AFP