Roma - Los Premios Nobel de la Paz expresaron hoy su preocupación y alarma por los riesgos que amenazan a la humanidad en la primera jornada de trabajos de la V Cumbre mundial, que se desarrolla en el Capitolio, en Roma.
La tragedia iraquí, el conflicto de Medio oriente, la nueva carrera armamentista y el desequilibrio entre el norte y el sur del mundo fueron algunos de los problemas en los que se centró el debate.
El alcalde de la capital italiana, Walter Veltroni, afirmó que "nos encontramos frente a una bomba activada, cuyo ruido es audible incluso para los oídos más distraídos".
Pos su parte, Mijail Gorbachov, Nobel de la Paz en 1990, señaló que "el mundo está preocupado y se plantea incluso la pregunta de si es posible el cambio".
El presidente de la Fundación de los Nobel de la Paz subrayó que hoy es el movimiento contra la globalización el que reúne las esperanzas "por un mundo más justo y más humano" que es lo que espera el propio papa Juan Pablo II. El alcalde Veltroni habló de "un cuadro internacional, si es posible aún más inestable, respecto del de hace un año, cuando se desarrolló el último encuentro de los Nobel de la Paz" y auspició una respuesta desde la comunidad internacional firme, "atenta y de largo alcance".
Del mismo tenor fueron las intervenciones de otros galardonados, entre ellos Kim Dae Jung, el ex presidente de Corea del Sur, que recordó que el terrorismo domina muchas áreas del mundo, que las diferencias económicas están aumentando y exhortó a trabajar por un mundo libre de armas nucleares.
En el tema de los derechos de los niños se centró Betty Williams, Nobel de la paz en 1966, quien además hace 25 años tuvo un rol fundamental en el diálogo entre protestantes y católicos en Irlanda del norte.
ANSA