Buenos Aires - El canciller argentino, Rafael Bielsa, anticipó hoy que el gobierno anunciará un acuerdo de inversiones chinas millonarias en materia energética, ferroviaria e infraestructura, y confirmó que Corea del Sur le otorgará a Argentina el primer crédito internacional posterior al default.
"Estamos trabajando desde hace bastante tiempo en una serie de acuerdos que básicamente refieren en el caso de China a acuerdos con la producción energética, con ferrocarriles y la ampliación de infraestructura básica de integración" , precisó Bielsa, en declaraciones radiales.
El canciller explicó además que se está analizando una inversión "destinada a generar líneas de créditos productivas" desde Corea del Sur, una iniciativa que se convertiría "en el primer préstamo que se recibe después del default" , en diciembre de 2001. Según trascendió, es probable que el anuncio se formalice durante la visita del presidente chino Hu Jintao a Argentina, prevista para el 16 de noviembre. La posibilidad de un gran acuerdo con China fue el eje de la agenda del presidente Néstor Kirchner, quien afirmó -según trascendidos de sus colaboradores- que si se concreta los argentinos tendrán que colgar su retrato junto al del libertador José de San Martín.
Según voceros gubernamentales, firmar un acuerdo con China justo cuando se negocia un importante canje de deuda significa un logro muy importante porque será interpretado como el primer gesto de confianza después del default.
Aunque el canciller evitó detallar las medidas que contendrá "el anuncio y aclaró que tanto el contenido como el momento los maneja exclusivamente el presidente", fuentes del gobierno deslizaron que el acuerdo entre Argentina y China se concretará en dos etapas. Según el matutino La Nación, la primera etapa se firmará en un tratado de estrategia de 30 a 50 años.
Bielsa agregó hoy que una de las posibilidades sobre la cual se está trabajando es la reactivación de la mina de hierro Hipasam, en la provincia patagónica de Río Negro.
También trascendió que el acuerdo con China implica un pacto comercial que le garantizará al país asiático la provisión de determinadas materias primas durante un largo período, aunque sin comprometer los recursos naturales. Medios de prensa locales indicaron que las inversiones chinas se canalizarán a través del Banco Espíritu Santo (BES), uno de los más importantes de Portugal, que está presente en otros 17 países y que realizó inversiones de peso en Brasil, donde es socio de Bradesco.
La entidad no tiene presencia en Argentina, pero últimamente mantuvo contactos con funcionarios y empresarios argentinos en vista de la eventual financiación de algunos emprendimientos.
En febrero, una delegación del BES se reunió con Bielsa y otros funcionarios locales para recabar información sobre los planes de obras públicas en Argentina y para evaluar posibles inversiones en el país.
Durante los últimos días, el anuncio de un inminente acuerdo con China y el contenido de ese paquete de medidas fueron motivo de toda clase de especulaciones periodísticas, mientras el gobierno procuraba mantener los detalles en secreto para impactar después con la noticia.
Las especulaciones incluyeron una supuesta cancelación por China de una deuda de 14.000 millones de dólares que Argentina tiene con el FMI a cambio de facilidades para invertir en transporte y energía.
Tanto los chinos como funcionarios del gobierno local desmintieron el rumor y se limitaron a confirmar la existencia de un inminente acuerdo. En el mismo marco, trascendió que es posible un convenio entre la brasilera Petrobras, la venezolana PDVSA y la argentina Enarsa para la exploración y explotación de petróleo.
Las expectativas subieron el viernes cuando Kirchner suspendió su viaje a Brasil, donde se realizaba una reunión del Grupo de Río.
El presidente se quedó en el país para afinar los detalles del anuncio con el ministro de Economía, Roberto Lavagna.
"China cuenta con 420.000 millones de dólares de reservas que pretende colocar en países estratégicos", capaces de producir materia prima vital para su economía.
China ya cursó inversiones en Chile por 3.000 millones de dólares en minería, con el propósito de asegurarse provisiones para la fabricación de electrodomésticos.
El presidente brasileño, Luiz Lula de Silva, también anunció en julio inversiones chinas en su país, ya que el gigante asiático está interesado en la soja y en el acero para infraestructura.
Las autoridades argentinas trabajan hace semanas en los alcances del acuerdo con China, principal socio comercial del país en la región Asia-Pacífico y cuarto destino de las exportaciones, con unos 2.500 millones de dólares anuales. La expectativa por el entendimiento generó suspicacias de opositores al gobierno y, también, algunos toques de humor.
"Cuidado, se viene un cuento chino", era la leyenda de unos afiches sin firma que aparecieron en la ciudad de Buenos Aires días atrás, en apariencia autoría de opositores que quieren instalar la idea de un "engaño".
ANSA