En la enésima vuelta de tuerca de un proceso que lleva prácticamente diez años, UTE decidió que ninguna de las dos ofertas que tenía a consideración para construir una gran central de generación eléctrica de ciclo combinado cumple con los requisitos pedidos en la licitación correspondiente. Por este motivo, su directorio se reunirá el día 11 para informarles formalmente a las empresas Fiat y General Electric de su decisión y además invitarlas a, amparándose en el Tocaf que así lo permite, reformular sus ofertas, informó a El País el director Juan Gabito.
La central está calculado que tendría un costo de alrededor de U$S 200 millones y es un proyecto de larga data que sigue sin avanzar como consecuencia de diversas demoras. Apunta a que UTE cuente con el parque generador necesario para satisfacer la demanda eléctrica que el año próximo crecerá alrededor del 4%. El artículo 33 del Texto Ordenado de Contabilidad y Administración Financiera establece en su literal 9 abre la posibilidad de pedir una reformulación de las propuestas cuando las ofertas no sean válidas, o admisibles o convenientes. Gabito aseguró que aconsejó dar el paso que se va a dar el próximo 11 en el pasado mes de junio.
Para el director nacionalista "es utópico" pensar que el proyecto alternativo de construir dos centrales más pequeñas a gas natural y gas-oil, impulsado por la mayoría del directorio, pueda estar culminado antes de la construcción de la central de ciclo combinado (que utilizaría gas natural y vapor). Los costos de construcción calculados para las dos centrales pequeñas "son irrisorios", señaló y están subvaluados, aseguró. "Hay que hacer un llamado, un pliego, una comisión", advirtió.
El propio Ministerio de Industria ha dejado claro que la línea gubernamental es dar prioridad a la construcción de la central "grande" por sobre las "chicas".
De todas formas, Gabito dijo que respalda la negociación de dos contratos de 24 meses de duración que se definieron con Argentina para importar energía desde ese país para cubrir eventuales faltantes en 2005. "Fueron acuerdos bien negociados. Hay que ver que grado de confiabilidad tiene Argentina", comentó Gabito.
Por el momento, la situación hidrólogica es aceptable para UTE y no habrá problemas en lo inmediato. Se está guardando agua en los embalses de las represas del Río Negro, tomando recaudos para el verano.
En el invierno pasado, UTE estuvo cerca de imponer restricciones al consumo de energía eléctrica y propugnó el adelantamiento de la hora ante las dificultades suscitadas por la fuerte reducción de las importaciones de energía desde Argentina y la sequía que mermó la capacidad de generación de Salto Grande.