"Los ciegos podemos crearnos una imágen del presidente"

La directiva de la mayor congregación de no videntes del Uruguay sueña con listas en sistema Braille para la próxima vez

Sus ojos nunca vieron la melena ensortijada de Tabaré Vázquez, las cejas de Julio María Sanguinetti o la particular estética de José Mujica, el jopo de Lacalle o de Michelini. Por un azaroso problema genético, la psicóloga Norma Toucedo es ciega de nacimiento. Igualmente, ingresó sola al cuarto secreto, aunque la ley le permite ir acompañada. Hasta en día de elecciones nacionales, la presidenta de la Fundación Braille intenta educar a sus compatriotas sobre lo que puede o no realizar una persona ciega.

Norma Toucedo llegó coquetamente maquillada y vestida, como dando el valor que le corresponde a la jornada cívica. Pasado el mediodía, entregó su credencial cívica en el circuito ubicado en la Escuela No. 280 de la calle Diecinueve de Abril, en el Prado. Palpó su bolsillo para confirmar que allí seguía la lista que se llevaría su voto. Guíada por su madre entró al aula acondicionada como cuarto secreto. Unos minutos después salió con la tirilla del sobre doblada, para facilitar su corte ante los funcionarios de la mesa.

"Dentro de lo complejo que es nuestro sistema electoral, la forma adoptada para las personas ciegas es adecuada. Lo ideal sería que las listas tuvieran sus números en sistema Braille, pero sería prácticamente imposible. Quizás, se podrían imprimir algunas que queden separadas, para que las personas ciegas pudieran retirarlas", explica la psicóloga.

IMAGEN. Es cierto que nunca vio con sus ojos a los candidatos presidenciales. Pero eso no es más que la imagen visual, asegura. "Muchas veces se asimila imagen con lo que se observa, pero no es así. Veas o no veas, la imagen se constituye con un buen componente subjetivo, con percepciones, sensaciones y experiencias. De todas maneras, las personas ciegas también necesitamos imágenes para vivir, movernos y saber dónde estamos. Sin vista, se encuentran otros canales para compensar lo que falta y acceder al mundo de esa manera".

Igualmente Norma Toucedo ha querido saber cómo lucen quienes fueron candidatos presidenciales. De cada persona a quien le ha preguntado, recibe una imagen diferente. "Todos las teñimos con nuestra subjetividad, y eso también cuenta en la decisión que uno toma, se confiese o no. Mi imagen es distinta a la de otros, pero no por ciega sino por ser otra persona. Obviamente que la vista es muy importante, pero cuando no la tenés, se deben encontrar otros mecanismos para vivir lo mejor posible en este mundo, que es el mismo para todos".

Hace calor en el Prado. Norma Toucedo guarda su credencial cívica. Su voto quedó en la urna, guardado como un secreto. Se despide para acompañar a su madre a votar. "Soy una persona feliz —dice antes de irse— con los altibajos de todo el mundo. Por supuesto que hubiera preferido ver. Pero obligada a elegir si nacer ciega, o no nacer, volvería a apostar por la vida".

Discapacidad en la agenda

La presidente de la Fundación Braille espera que el nuevo gobierno ayude a caminar mejor y más rápido hacia la equiparación de oportunidades. Es lo que toda persona con discapacidad espera, más allá de la adhesión política.

"Es necesario que ese camino se realice con la presencia y la voz de quienes estamos implicados. No debe hacerse con lo que creen las personas que nos hace falta, sino con lo que realmente necesitamos y queremos, que no siempre coinciden", señaló.

Según estimativos de la Organización Panamericana de la Salud, en Uruguay habría entre 4.500 y 5.000 personas no videntes.

Esa cifra es cuatro veces mayor si se considera también a todos los uruguayos que tienen problemas de baja visión, aunque no lleguen a la ceguera.

No existen números oficiales para nuestro país, aclara la presidente de la Fundación Braille. Se manejan cifras promedio para países del perfil demográfico y sanitario del uruguayo.

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