El CAIRO - La promesa de Osama bin Laden de llevar a Estados Unidos a la bancarrota, en un momento en que la economía es uno de los tópicos más candentes en la campaña electoral estadounidense, demuestra que el líder de al-Qaida es un estudioso del país, además de ser un estratega que busca obtener el mayor impacto posible en sus palabras y hechos.
En su primera aparición en más de un año, el líder de al-Qaida se jactó de que por cada dólar que su organización terrorista ha gastado en ataques, Estados Unidos ha tenido que invertir un millón de dólares, incluyendo financiamiento de emergencia para Irak y Afganistán.
"En cuanto al tamaño del déficit económico, ha alcanzado cifras astronómicas récord", dijo bin Laden, calculándolo en más de un billón de dólares.
En realidad, el gasto en la guerra al terrorismo y otros factores han desembocado en un déficit calculado en 377.000 millones de dólares para el 2003, el mayor desde la Segunda Guerra Mundial si se elimina el factor inflacionario. El total de la deuda nacional está cerca del límite legal de 7.400 billones.
Bin Laden se explayó en la estrategia económica de al-Qaida contra Estados Unidos en partes de un vídeo de 18 minutos, difundido el viernes por la televisora árabe Al-Yazira y obtenido por la inteligencia estadounidense. El canal transmitió unos 14 minutos de la cinta.
El cerebro terrorista, cuya red al-Qaida efectuó los ataques del 11 de septiembre del 2001, dio crédito a los voluntarios árabes inspirados por la religión con los cuales enfrentó a los soviéticos en Afganistán de haber hecho sangrar a Rusia durante 10 años, hasta que se fue a la bancarrota y tuvo que retirarse derrotada . Insinuó que la misma estrategia funcionará contra Washington.
"Así, continuamos con esta política de hacer gastar a Estados Unidos hasta que llegue a la bancarrota", afirmó un bin Laden tranquilo y enérgico en la cinta, difundida cerca del fin de una campaña electoral estadounidense que se ha centrado en la guerra al terrorismo y los problemas en la economía del país.
Bin Laden acusó al presidente George W. Bush de lanzarse a la guerra contra Irak, rico en petróleo, simplemente con el fin de crear negocios para contratistas militares vinculados a su gobierno.
En su mensaje dirigido a los ciudadanos estadounidenses, el líder terrorista afirmó que al-Qaida le estaba ganando la guerra a Estados Unidos, y que contratistas "como Halliburton y los de su clase también se estaban beneficiando, mientras que los perdedores eran el pueblo norteamericano y su economía".
Evan F. Kohlmann, investigador antiterrorista en Estados Unidos, dijo que era como si bin Laden siguiera de cerca las noticias del país, tal vez por televisión vía satélite, y esbozara suposiciones astutas sobre lo que les preocupa a los estadounidenses.
"Trata de crear dudas en la mente de los ciudadanos que piensan que esta guerra vale la pena a pesar de lo que cuesta", señaló Kohlmann.
AP