BRASILIA | AFP
Los brasileños votaron el domingo a los alcaldes de 43 ciudades —incluidas 15 capitales de Estados— que no decidieron el pleito en la primera vuelta del 3 de octubre. La oposición socialdemócrata se encaminaba al triunfo sobre el Partido de los Trabajadores (PT), del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, en la batalla electoral por San Pablo, la ciudad más grande y más rica de Brasil, donde el ex ministro de Salud José Serra se erigió como próximo alcalde.
Serra —perteneciente al Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB)— economista de 62 años, considerado como representante del ala más a la izquierda de la socialdemocracia brasileña, tenía 55,75%, mientras Suplicy, sicóloga de 59 años, contaba con 44,25% de los votos, según datos del Tribunal Superior Electoral (TSE) tras contabilizar 85% de la votación por esa alcaldía.
En la primera vuelta, Serra obtuvo 43,6% de los votos, contra 35,8% para Suplicy.
PORTO ALEGRE. Además de estar en desventaja en Sao Paulo, su principal bastión, el oficialismo también estaba detrás en Porto Alegre, al extremo sur del país, donde el candidato José Fogaca, del pequeño Partido Popular Socialista (PPS) con el apoyo de una coalición, aventajaba al oficialista Raúl Pont.
Perder Porto Alegre sería una derrota aún más dolorosa para el partido de Lula, que por 16 años ha tenido a esa capital bajo su control.
Allí nació el Foro Social Mundial, que dio forma al "modo PT de gobernar".
Fogaca tenía 53,3% frente a 46,7% de Pont, según las autoridades electorales, que ya habían contabilizado 76,2% de los votos en Porto Alegre.
Sin embargo, el oficialismo parecía encaminarse a una victoria en Fortaleza, en el noreste, y consiguió el triunfo en Vitoria, al norte del estado de Río de Janeiro, donde ya culminó el escrutinio según los datos del TSE.
En la primera vuelta, el partido de Lula ganó holgadamente en varias ciudades y obtuvo el mayor número de votos en total, marcando un importante crecimiento de esta fuerza política.
Estas elecciones son la primera gran prueba que enfrenta Luiz Inácio Lula da Silva en las urnas desde su llegada al poder en enero de 2003, y sus resultados marcarán las estrategias para la presidencial de 2006.