JAVIER A. PASTORIZA
Con "llamativa agresividad" de los países sudamericanos exportadores de carne —marcadamente más de Brasil, pero también de Argentina—, se desarrolló el Salón Internacional de los Alimentos (SIAL) en París, a la cual Uruguay concurrió a través de una delegación del Instituto Nacional de Carnes y de más de una veintena de industriales y operadores del sector.
"Ese es el aspecto más saliente de lo que fue la feria: Brasil, principalmente, hizo pesar su condición de ser hoy el principal exportador a nivel mundial. Este año estará vendiendo bastante más de 1,5 millones de toneladas y a pesar de tener cerrado su acceso a Rusia, por la fiebre aftosa, igual está inundando de producto a la Unión Europea", informó el presidente de la Cámara de la Industria Frigorífica del Uruguay, Dr. Alberto González, a su regreso a Montevideo.
El industrial dijo a El País que Brasil está vendiendo su producción a precios muy atractivos para los compradores —muy baratos, para que se entienda—, porque "tiene varios problemas logísticos importantes. Por un lado tiene una producción enorme y por otro tiene dificultades operativas: el puerto de Santos no da abasto a sacar tantos contenedores refrigerados, por lo que la carne llega a puertos europeos con muy poco tiempo de vida útil, por lo que debe entonces negociarla al precio que sea antes de perderla. Asimismo se supo que Rusia mantendrá la medida restrictiva, por lo menos, por tres o cuatro meses más".
DESEQUILIBRIO. Sobre Argentina, González señaló que los problemas internos que tiene en cuanto a lo que es su distribución de cuotas Hilton llevaron a sus operadores a ser muy competitivos durante la feria, lo que ocasionó que el precio de su cuota Hilton "bajara U$S 1.000 en cuatro días. Empezaron vendiéndole a Alemania a U$S 7.500 la tonelada y tres días después, al cierre de SIAL, estaban firmando contratos a U$S 6.400".
A criterio de González, ello se debe a que "la distribución de las cuotas de Argentina, que tiene un cupo de casi 30 mil toneladas anuales, es desequilibrada y hasta alocada. Se han cambiado los criterios para hacerlo, no se atienden los antecedentes y empresas tradicionales que antes tenían un 15% de la misma ahora cuentan con un 5%, y otras que nunca tuvieron participación ahora manejan un 15%. Esa insensata decisión llevó a hacer negocios a como fuera y, por tanto, a esa baja de precios".
En ese sentido, el industrial señaló que Uruguay "es respetuoso de la cuota país y tiene la fortaleza de contar con un sistema de respeta los antecedentes".
SOLO LAS CUOTAS. Con respecto a lo que aconteció con Uruguay, el presidente de CIF dijo que no puede pensarse más que en colocar las 6.300 toneladas de carne vacuna y las 3.500 de cupo ovino de Hilton. "Con esta agresividad en los negocios y los precios mucho más bajos de argentinos y brasileños, no vamos a poder exportar más hacia la Unión Europea en las cuotas complementarias, porque no somos competitivos", dijo González. Asimismo señaló que al no poder concretarse el acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, en el que Uruguay tendría un 21% de la eventual mayor cuota para la carne vacuna que el viejo continente le otorgara a los países del Cono Sur americano, "se cerró otra atractiva posibilidad productiva y comercial para el país".
MEJOR IMPOSIBLE. Con respecto a la situación del mercado, explicó que la misma "es inmejorable para toda la cadena: hoy los precios son buenos para todos los componentes, Estados Unidos continúa siendo un muy buen comprador, los valores que obtienen los productores son compensatorios y estamos en un nivel de faena, de 45 mil reses por semana, que es inédito para la época. Además está entrando carne más barata para el consumo... ¡Más no se puede pedir! O mejor sí: que sigamos trabajando en forma conjunta públicos y privados para abrir más mercados y que mantengamos sacrosanto el status sanitario, porque si tenemos algún accidente o lo perdemos, se nos desmorona todo..."
El próximo ingreso de carne de Estados Unidos a Japón, en comercio suspendido desde fines del 2003 por el episodio de vaca loca en Washington, "no nos afectará mayormente", opinó el presidente de CIF. "Hoy tenemos una fluidez de negocios con ese mercado que no se va a alterar por esa apertura. Unicamente habría que ver qué sucede con Australia y Nueva Zelanda, que hoy proveen fuertemente a Japón y que ahora, al volver a tener competencia, podrían volcar sus volúmenes de nuevo hacia EE.UU. Lo que sí podría incidir en nuestras ventas es cuando EE.UU. permita la entrada de carne canadiense".
Con respecto a los precios de EE.UU., dijo que en las últimas semanas se produjo un amague de caída, "lo que siempre sucede a la entrada del invierno y los ganaderos norteamericanos incrementan el volumen de vacas que van a la faena, pero no dejó de ser sólo un amague".
"Hay que ampliar los mercados"
Para Brasil, Europa es su principal comprador de carne. Allí va buena parte de la producción brasileña, más allá de su magra cuota Hilton, de 5.000 tons. anuales, aún menor que la uruguaya (6.300 tons.). Sin embargo su política vendedora con el viejo continente le da resultados.
En una entrevista concedida al diario Clarín de Buenos Aires en el SIAL, quien fuera ministro de Ganadería durante el gobierno de Fernando H. Cardoso, Marcus Vinicius Pratini de Moraes, dijo que "el interés por la carne brasileña crece y somos populares. Pero no hablamos acá sólo de nosotros. Tuve una reunión con el secretario argentino, Miguel Campos, y estamos trabajando por los intereses comunes del Mercosur", señaló quien actualmente preside la Asociación Brasileña de Industrias Exportadoras de Carne.
Allí aseguró que "el Mercosur es la última frontera alimentaria del mundo y todos necesitan de nosotros para comer", porque "esta aumentando el consumo en todo el mundo. No se trata sólo de vender a EE.UU. o a la UE. Hay nuevos mercados como China, Rusia, India, Malasia, Filipinas, Africa y Oriente Medio. Son esos mercados a los que hay que buscar".
Y reveló que un estudio por él ordenado establece que cuando un obrero recibe un aumento de sueldo "primero lleva un poco de carne a su casa. La segunda cosa que hace es comprar frutas, y la tercera es adquirir lácteos. Su preocupación es mejorar la alimentación de la familia. Después vienen los electrodomésticos y el coche", estableció.
Cajas negras
Ya se ha instalado el sistema de guardaganados electrónico (cajas negras) en una planta frigorífica y en otras dos comenzaron a hacerlo, manteniéndose el cronograma previsto de lograr que, antes de fin de año, la nueva tecnología esté funcionando en cinco plantas. Se han realizado las primeras pruebas y ajustes y hay conformidad con el tema por parte de las autoridades de INAC.