MALDONADO | MARCELO GALLARDO
La madama Nelly (Naná) González, propietaria del conocido lenocinio "La Casa de Naná" de Maldonado, dijo a El País que espera confiada el fallo de la Justicia en el caso donde se la acusa de haber pagado una coima a una funcionaria policial para poder "acelerar" los trámites de su negocio en el Departamento de Orden Público de la Policía local.
"Es el primer lío que tengo en mis veinticinco años de actividad y espero que sea el último. Pero todo es una maniobra orquestada por dos personas que se quieren vengar de mí porque una fue presa por pegarle a su pareja y la otra quedó resentida porque la despedí de mi comercio. No existe el delito que se me acusa", indicó Naná.
Sobre Naná González existe un pedido de procesamiento con prisión efectuado por el fiscal letrado de 3er. turno de Maldonado, Juan Bautista Gómez, para quien Naná es prima facie culpable de un delito de "cohecho simple" por haber entregado una determinada suma de dinero y otros efectos a una funcionaria policial la que también enfrenta el mismo cargo.
A juicio del fiscal los testimonios aportados por los testigos de la causa y las pruebas recabadas en el presumario son suficientes para pedir a la jueza de Penal 2ª de Maldonado, Lina Fernández, el enjuiciamiento de Naná y la funcionaria policial involucrada en el caso.
En la actualidad el expediente se encuentra en la instancia para subir a resolución de la jueza Fernández la que, luego de escuchar este viernes el testimonio de algunos testigos, deberá expedirse sobre el pedido del fiscal habilitando el proceso judicial contra Naná o bien archivando todas las actuaciones por falta de mérito.
ORIGENES. El caso tomó estado público cuando un ex policía fue procesado por haberle pegado una paliza a su pareja, otra funcionaria policial que desempeñaba tareas en las dependencias de orden público de la Dirección de Investigaciones de la Jefatura de Policía de Maldonado. El efectivo policial, cuando fue procesado por violencia doméstica, confesó que su ex pareja recibía dinero en efectivo y otros presentes por parte de Naná con el objetivo de "acelerar" los trámites que la propietaria del conocido lupanar debía efectuar en las oficinas policiales como las altas y bajas de las prostitutas que trabajaban en su negocio, entre otros documentos habituales.
Naná, como se le conoce desde que llegó a Maldonado hace veinticinco años atrás, sostuvo que se trata de una maniobra que un funcionario policial y un ex dependiente suyo pergeñaron en su contra por motivos personales.
"Es una maniobra del compañero de esta chica que, como le pegó una paliza y lo mandaron preso, decidió, en el mismo expediente donde fue procesado involucrarme a mí en algo que no existe. Como soy una persona conocida se la agarraron conmigo. Este señor se quiso pasar de listo y dijo cosas que jamás tendría que haber dicho porque no existen. ¿Por qué él pensó en mí? Él es amigo de un joven que trabajaba conmigo y lo tuve que despedir por mal desempeño en el trabajo. Resulta que luego que lo eché aparece como testigo del policía que me acusa de haber coimeado a su pareja", explicó Naná en diálogo con El País.
"Esos dos urdieron todo esto para poder vengarse de mí. Se trata del policía que le pegó a su pareja y el ex empleado mio por haberlo echado. El ganaba mucho dinero cuando trabajaba en nuestro negocio porque, como todo el mundo sabe, yo me voy a los Estados Unidos unos seis meses al año. El señor se quedaba encargado de todo esto. Cuando volví lo tuve que despedir por una serie de irregularidades que encontré y que no vale, por ahora, la pena de detallar. Se ve que le quedó un sabor amargo y entonces decidió actuar contra mí. Cuando el policía le pegó a la chica este se ve que fue y le dijo que era la hora de actuar contra mí. Ellos quieren hacer daño", agregó.
La notoria posición de los dos sujetos que involucraron a Naná en el caso motivó que el abogado defensor de la acusada, el doctor Daniel Suárez, pidiera a la jueza penal Lina Fernández no tener en cuenta su testimonio. "La defensa pidió que el testimonio de los dos fueran tachados por su condición de testigos sospechosos. Esto no fue valorado en primera instancia por la vista fiscal. Se trata de un proceso que recién empieza y tenemos confianza en que el fallo judicial eximirá a nuestra cliente de cualquier condena. No hay elementos de convicción suficientes que ameriten que la señora sea responsable de los cargos que le imputan, intercedió Suárez al precisar el trámite del expediente judicial.
Suárez insistió en la calidad de "sospechosos" de los testigos al recordar que, cuando supuestamente se habrían producido los hechos que ahora se le imputan a su clienta, no dijeron nada a pesar de que uno de ellos era funcionario público. "Cuando ambos se desligan de sus respectivas relación, uno laboral con Naná y el otro con su pareja, denuncian una cuestión presuntamente ilícita. Nosotros respetamos muchísimo la posición del fiscal, pero no la compartimos", agregó Suárez.
Naná insistió con su inocencia al recordar que en una sola ocasión tuvo oportunidad de conocer personalmente a la funcionaria policial que fue involucrada en el caso y que ninguna vez en su vida le entregó dinero o efectos algunos como premio por acelerarle algún trámite de su negocio.
"La conocí una vez en mi vida cuando fui a la Policía para hacer el trámite de baja del encargado. ¿Por qué? Si yo no lo doy de baja inmediatamente él podría, si hubiera querido, hasta presentar la clausura del comercio. Ella me atendió en la oficina. En ningún momento me pidió o yo le di dinero alguno. Nunca le di nada", insistió al recordar que el encargado, que ahora la denuncia, dejó de percibir una muy fuerte suma de dinero cuando trabajaba en el lenocinio. Además, Naná recordó que en ningún momento ella realiza trámite administrativo alguno que corren por cuenta del contador de la firma o del encargado. Sobre este punto precisó que la presunta coima, ocurrió, si existió, cuando el trámite lo hacía quien ahora aparece como testigo que la incrimina. En el mismo sentido dijo que el trámite en cuestión es simple y que no era necesario "acelerarlo" como ahora se le acusa.
"A mi no me interesa. Yo no me ocupo de las mujeres. Mis empleados vienen y me dicen lo que tengo que pagar y listo. No tengo nada que ver. Cuando me piden plata para pagar los análisis de las chicas me piden la plata y listo. No me ocupo de nada. Soy la abeja reina. Yo me voy a los Estados Unidos durante los seis meses y me encargo de hacer la mise en scene. Acá dentro no hago nada. No hago nada acá, enfatizó al recordar que la administración de su comercio "es muy ordenada" y que es manejada por un contado que se encarga de controlar los gastos.
ORGULLOSA. Naná se siente orgullosa del tipo de atención al cliente que brinda en su comercio ubicado en el barrio Scalone de Maldonado. "El hombre se preocupa un poco más por su salud y la de su familia. El hombre cuando viene a nuestro prostíbulo sabe que las chicas están cuidadas, que están atendidas y chequeadas además de que tienen el carné de salud. No solamente se trata de los análisis vaginales, el VRL-HIV y exudado completo sino que tienen un estado de salud perfecto. Me siento orgullosa de poder brindarle al turista una mujer en óptimas condiciones de salud lo que para mí es muy importante. Me sirve a mí y le sirve al turista. Cuando los hombres dicen que vienen para acá lo hacen atraídos por la atmósfera que se creado alrededor mío porque soy muy exigentes con los análisis. Si la chica no tiene los exámenes el portero no la deja entrar, graficó Naná al recordar que hasta el propio peluquero Roberto Giordado quedó impactado de la belleza de sus pupilas a las que, en dos ocasiones, invitó para que desfilaran en sus megadesfiles junto a las modelos top de Argentina. El nivel de servicios que se brinda en su fornicio la obliga a que, en algunos casos, deba recurrir a contratar técnicos alejados a este tipo de actividades como los traductores.
En este sentido adelantó que su empresa ya contrató a un traductor para poder atender como corresponde a las dotaciones de los barcos de guerra de la US Navy que, en pocos días más, llegarán a la bahía de Maldonado para participar de los ejercicios Unitas junto a la Armada Nacional y tripulaciones de España, Argentina, Brasil y Francia. En invierno cada una de las pupilas de la Casa de Naná puede atender hasta diez hombres. En el verano la cifra de clientes puede trepar hasta veinte o, en algunos casos, un poco más.
Una casa reconocida en todo el Cono Sur
"La Casa de Naná" es uno de los prostíbulos más conocidos de la región y funciona en el barrio Scalone desde los años ochenta, cuando había cerrado otro lugar similar popularizado con el nombre de "Hiroshima" dirigido por la madama "Onix". En el mismo trabajan más de treinta mujeres que atienden a una clientela de habitantes estables de Maldonado como también a la gran cantidad de turistas que llegan a Punta del Este durante la época de verano. Naná, además, es ampliamente conocida tanto dentro como fuera del país porque en su condición de empresaria nocturna y de ex prostituta ha participado, como columnista invitada, en programas televisivos como el caso de "El Show de Cristina Saralegui" de Miami y de uno similar conducido por el cómico argentino Jorge Guinzburg. A su figura se han dedicado al menos dos libros y no es raro oírla declarar sobre temas del oficio en radio y televisión. En su condición de columnista del programa "Peor es nada", Naná levantó una muy fuerte polémica en la Argentina cuando, en dos programas seguidos, enseñó como colocar un preservativo con la boca y lograr la relajación muscular para poder alcanzar una correcta penetración anal.