WASHINGTON | AFP
Hablan duro, cortan leña, cazan gansos y no esconden los rasguños provocados por caídas en sus bicicletas de montaña: el presidente George W. Bush y su rival demócrata, John Kerry, están enfrascados en una campaña que rebosa testosterona para ver cuál es el verdadero macho que protegerá a Estados Unidos de los terroristas.
Con sus derroches de masculinidad, ambos candidatos buscan conquistar el voto del hombre blanco en varios estados rurales claves que pueden definir el resultado de los reñidos comicios del 2 de noviembre. Además, tratan de seducir a las mujeres que buscan seguridad en tiempos de guerra tras los atentados del 11 de setiembre de 2001, aseguran los expertos.
Kerry debe superar el 36% del voto de hombres blancos que el ex candidato demócrata a la Presidencia, Al Gore consiguió en el 2000. Un 53% de los votantes hombres en general se pronunciaron por Bush en los comicios pasados, contra 42% por Gore.
IMAGEN. Kerry, el único de los dos en ir a la guerra de Vietnam, no pierde oportunidad de fotografiarse junto a sus ex compañeros de armas. Es amante de la pesca y la caza, del hockey sobre hielo y de las motos grandes: maneja una Harley Davidson.
De campera camuflada y escopeta al hombro, Kerry apareció esta semana en un campo de maíz en Youngstown (Ohio) con un ganso bajo el brazo, y aseguró a los periodistas que lo había cazado él mismo.
Bush prefiere cortar leña con sierra eléctrica en su rancho de Texas, vistiendo camiseta sudada, jeans ajustados y sombrero de cowboy.
"Desde 2001, Bush se ha presentado como el macho beligerante. Cualquiera que compita contra él tiene que entrar en la misma actitud", estimó Todd Gitlin, de la Universidad de Columbia.
Durante la campaña el demócrata ha intentado dejar atrás su imagen de rancio aristócrata para tomar cerveza con obreros, algo que Bush no puede hacer porque ahora es abstemio.
Pero Kerry corre igual con desventaja de entrada, por el hecho de ser demócrata, el partido que prefieren las mujeres, los homosexuales y las feministas, frente a los republicanos, el partido de duros conservadores como el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, o el fisiculturista gobernador de California, Arnold Schwarzenegger.
"La elección de la testosterona tiene más que ver con el 11 de setiembre y sus consecuencias. Se centra sobre todo en la guerra contra el terrorismo e Irak", dijo el docente y analista político Larry Sabato, de la Universidad de Virginia.
"Bush tiene una mayoría ostensible de votos de hombres blancos y Kerry tiene que quitarle algunos para ganar", agregó dicho analista.
"Estamos en la mitad de una guerra y cada candidato debe probar que es lo suficientemente duro como para derrotar al enemigo. Se están toreando para ver cuál es más macho", indicó Allan Lichtman, politólogo de la American University.
"La presidencia de Estados Unidos es el arquetipo de la potencia masculina", según dijo la escritora feminista Naomí Wolf.