El ministro de Relaciones Exteriores, Didier Opertti, llamó ayer a su similar argentino Rafael Bielsa, para que públicamente precisara y aclarara las declaraciones que formuló en la víspera en las que dejó entrever que la región tiene "una oportunidad histórica" de contar con gobiernos de características similares, a partir de una victoria de Tabaré Vázquez en Uruguay.
Opertti dijo a El País que el contacto con Bielsa no supuso una "protesta" o "un reclamo perentorio", pero sí la exhortación para que "aclarara las cosas" sobre algo "donde tenemos la certidumbre de que nos asiste razón".
El ministro uruguayo expresó que las declaraciones de Bielsa a pocas horas de la elección nacional "no parecen algo propio" porque "una cosa es hacer un pronóstico alejado" de la instancia electoral, y otra tan cerca y en un país "donde habitan muchos uruguayos".
Opertti dijo que la aclaración debía establecerse para defender el interés nacional, "lo que somos y lo que queremos seguir siendo", apuntó.
Finalmente, Bielsa declaró a la agencia Telam que no tenía intención de ingresar en los asuntos internos de Uruguay, sobre los cuales la administración Kirchner no tiene injerencia.
Y dijo además que el resultado de las elecciones "confirmará la vocación democrática" del país.
Opertti valoró expresamente esta última apreciación del canciller argentino. "Eso es lo más importante, el reconocimiento del llamamiento democrático", confió.
El ministro uruguayo agregó que del mismo modo que Bielsa "entendió el planteamiento" que realizó la Cancillería, "también acepto racionalmente su respuesta", acotó.
"Hice lo que tenía que hacer, y Bielsa también", concluyó.