En el último año las gestiones del presidente Jorge Batlle, el Parlamento y el intendente de Montevideo Mariano Arana sufrieron descensos en sus niveles de aprobación, pero en los cuatro meses recientes, la institución que ha sufrido mayor desgaste en los últimos cuatro meses, ha sido la ministerial.
Según una encuesta de Sigma Dos Uruguay realizada para el El País, la gestión presidencial tiene un 28% de aprobación y un 56% de desaprobación, al tiempo que el Parlamento tiene un 20% de aprobación y un 58% de desaprobación.
En cuanto a los ministros, el 21% recibe aprobación, mientras el 51% recibe desaprobación, al tiempo que el intendente tiene el 50% de aprobación y 37% de desaprobación.
El estudio analiza el índice de aprobación del presidente, el Parlamento y el intendente de Montevideo entre setiembre de 2003 y setiembre de 2004, estableciendo que en ese lapso el presidente tuvo un descenso en la apreciación de su gestión de siete puntos mientras el ParlaMento y los ministros descendieron cinco puntos.
En cuanto a la Intendencia de Montevideo, en comparación con setiembre de 2003, el descenso fue de tres puntos.
En relación al presidente Batlle, el análisis establece que en setiembre de 2003, su gestión había alcanzado 68 puntos de aprobación y a lo largo de los últimos 12 meses, esa aprobación fue descendiendo hasta llegar en setiembre de este año a 61 puntos. El análisis destaca que desde el mes de abril su imagen se ha mantenido en 61 puntos de aceptación.
La gestión del Parlamento, desde setiembre del año pasado hasta hoy, ha sufrido un decrecimiento de cinco puntos en su consideración y en los últimos cuatro meses, dicha aprobación siguió descendiendo mes a mes, a diferencia de lo que ocurrió con la aceptación del presidente, que se mantuvo constante a lo largo de los mismos meses.
En cuanto a los ministros, el descenso en la aprobación pasó de 85 a 74 desde abril hasta setiembre, descendiendo su aprobación en once puntos.
El estudio indica que esta percepción puede estar obedeciendo a los distintos cuestionamientos que le han realizado varios actores sociales a los ministerios, durante los últimos meses.