RICARDO SOSA
Los bancos privados prevén que entre el segundo semestre de 2005 y comienzos de 2006 se producirá el fuerte de la demanda de empresas para ampliar su capacidad instalada y reponer maquinaria y equipamiento que en varios sectores no podrían esperar más de un año a renovarse, según un sondeo de El País entre gerentes de las principales entidades financieras.
Si bien el grueso de los pedidos de créditos se dará el año que viene existen grandes empresas que ya comenzaron a armar préstamos con un piso de plazo de repago de cuatro años. "Lo que existen son muchos sondeos de empresas con inversiones nuevas u otras que dejaron en suspenso ante la crisis", explican en los bancos.
Luego de dos años de crecimiento de la economía existen varios sectores que necesitan de inversiones para soportar el aumento en el volumen de producción, según dijeron los ejecutivos financieros.
La cercanía del cambio de poder hace que las empresas estén aguardando a las primeras decisiones de la próxima administración para ir por financiamiento. "Existen casos en los que las empresas donde están casi en el límite de su capacidad y durante estos meses van a aguantar, pero ya están pensando en los montos que tendrán que afrontar en sus inversiones", dijo un gerente que hace semanas estuvo de visita por varias compañías.
ALTERNATIVAS. Un mapa de las carteras de los principales bancos muestra que la mayor parte de los movimientos se concentran en prefinanciar exportaciones y también importaciones, además de en leasings para compra de automóviles y maquinarias a tres años de plazo. "De esta manera en el sector agropecuario se pudo incorporar maquinaria. Sin embargo en ese y otros sectores necesitan recursos para soportar el crecimiento", dijo un ejecutivo.
El ministro de Economía, Isaac Alfie, había dicho a El País que si no se producen inversiones para ampliar la capacidad instalada se pueden producir "cuellos de botella" en el crecimiento de varios sectores.
Los bancos tienen una gama variada de instrumentos para captar fondos luego que los depósitos a largo plazo bajaron radicalmente. Además de las líneas de financiamiento internacionales —a tasas accesibles— están los programas de organismos multilaterales, como el Multisectorial del Banco Interamericano de Desarrollo, o créditos de países como Italia. También existen alternativas en las que los bancos pueden fondearse apalancando contra el patrimonio para obtener recursos para nuevos créditos.
En ese escenario la baja del plazo —de siete a cuatro años—en el cual los nuevos préstamos pagan una tasa de Imaba de solamente de 0,1% abonó el terreno para incentivar el mercado de financiamientos de inversiones.
Se usó capital propio
Los créditos a la industria, agro y construcción de los bancos privados crecieron como porcentaje del total de préstamos entre el cierre de diciembre de 2003 y el primer semestre de 2004, según la información oficial del Banco Central.
El presidente del Central, Julio de Brun, dijo a El País que hasta ahora el proceso de inversión se financió con "capitales propios", que han sustentado la compra de bienes de capital y de consumo duraderos.
Según el funcionario la mayor presencia de los bancos en el financiamiento se dará probablemente en 2005.
Al 31 de diciembre de 2003 los préstamos vigentes al sector no financiero de la banca privada ascendieron a U$S 1.327 millones en tanto que a julio de 2004 llegaban a U$S 1.295 millones.
Los créditos vencidos a diciembre de 2003 eran de U$S 301 millones en tanto que al segundo semestre de este año eran de U$S 226 millones.
Si se compara el universo de préstamos en diciembre de 2003 y en junio de 2004 se ve un incremento en la participación de la industria, el agro y la construcción y una disminución en los préstamos a no residentes.
Mientras que construcción e industria llegaban al 28% del total en diciembre de 2003 y en julio alcanzaron el 31%.
En el caso del agro la suba fue de 8% a 10% en seis meses.